A pocas horas del encuentro entre Gustavo Petro, presidente de Colombia, y Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, el congresista republicano Mario Díaz-Balart habló con SEMANA sobre los riesgos de un impasse entre ambos mandatarios en su encuentro bilateral en la Casa Blanca.
Díaz-Balart, una de las voces más influyentes en el Congreso de los Estados Unidos, criticó las políticas de Gustavo Petro; sin embargo, dijo que esta era una oportunidad única para limar asperezas con el presidente norteamericano después de un año de crisis diplomática entre ambos países.
Por otro lado, confirmó cuáles serían los puntos clave que podría tocar el mandatario estadounidense en una reunión inédita que tendrá una importante repercusión en materia diplomática entre ambos países.

Antes de ser representante federal, Díaz-Balart fue miembro de la Legislatura estatal de Florida, sirviendo tanto en la Cámara como en el Senado estatal.
En el Congreso, ha ocupado cargos importantes, incluyendo puestos en el Comité de Asignaciones, que decide cómo se gasta el presupuesto federal, y ha trabajado en temas de seguridad nacional, infraestructura, desastre y apoyo a comunidades locales.
Lea la entrevista a continuación:
SEMANA: ¿Cuál es su opinión sobre la llegada del mandatario colombiano a Estados Unidos y qué opinión le merece que se vaya a encontrar mañana con el presidente Donald Trump?
Mario Díaz-Balart (M.D.B.): Yo creo que eso es positivo. La relación entre el presidente Petro y los Estados Unidos, y desafortunadamente hablo del presidente Petro, que es el presidente de Colombia.
Le ha hecho mucho daño a la relación entre los Estados Unidos y Colombia el presidente Petro, por lo que dice y, más importante, lo que dice, lo que hace, lo que ha estado haciendo, y vemos que le ha hecho mucho daño a esa relación. Una relación que ha sido altamente positiva para los Estados Unidos, pero particularmente para Colombia.
Vamos a ver si cambia ahora eso. Obviamente, hemos visto que la actitud del presidente Petro ha cambiado, particularmente después de lo que pasó en Venezuela; se ha puesto un poco más ‘mansito’, ya no está diciendo las cosas que estaba diciendo, pero lo importante no es lo que dice, es lo que hace y cómo actúa.
¿Cuál es la relación entre el presidente Petro y los enemigos de la democracia y de sus propios pueblos aquí en nuestro hemisferio? ¿Cuál es la relación entre el presidente Petro y esos dictadores que quieren traer y permiten que los enemigos de la humanidad sean grupos terroristas como ETA, Farc o también países como Irán, Rusia, China, que les permita entrada a este hemisferio? Eso va a ser lo importante, ¿cuál va a ser la actitud del presidente Petro hasta ahora? Públicamente está cambiando su tono y vamos a ver cómo va esa reunión.

SEMANA: ¿Cuáles serían para usted los puntos primordiales en esta reunión que deben tocarse entre los dos mandatarios?
M.D.B.: La producción de coca, la producción de drogas, la tolerancia hacia grupos narcoterroristas en el hemisferio y también la tolerancia o el apoyo a, por ejemplo, a regímenes que permiten entrada a los peores enemigos de la humanidad. Irán, Rusia, Cuba, el sinnúmero de que todos sabemos cuáles son, China, comunista, etcétera.
El presidente Petro ha sido el vocero de todas las dictaduras más peligrosas del mundo y también, por cierto, de la actitud hacia el Medio Oriente, hacia Israel, la única democracia real en el Medio Oriente, que el presidente Petro está empecinado en odiar por alguna razón. Al mismo tiempo, parece que le gusta apoyar; él critica a Israel, pero apoya a la tiranía en Cuba, ha apoyado al gobierno de Maduro en distintas formas.
Así que, ¿cuál va a ser la actitud del presidente Petro? Lo más importante no es lo que se dice, es cómo actúa, y lo que hemos visto de esta administración es que el presidente Trump se reúne con cualquiera, con las personas más negativas del mundo; él se reúne con ellos y tiene comunicación con ellos. Pero eso no significa que después, sin ver resultados, no actúe de una forma muy agresiva; eso lo vimos, por ejemplo, con las múltiples conversaciones que tuvo la administración de Trump, incluyendo al presidente Trump con Maduro. Que nadie se confunda: comunicación no es lo mismo que aceptación. Así que vamos a ver cuál es la actitud del presidente Petro.
SEMANA: ¿Usted cree que tanto la llamada como este encuentro tuvieron lugar o se dio porque había un temor de que Estados Unidos pudiera bombardear zonas específicas dentro de Colombia?
M.D.B.: Lo que sí sabemos es que el presidente Trump está dispuesto a tomar medidas positivas fuertes para proteger la seguridad nacional de los Estados Unidos. La vida de los norteamericanos, no importa dónde eso sea, y él ha estado muy claro del problema que existe dentro de Colombia con el liderazgo del presidente Petro, así que si el presidente Petro piensa que él puede hablar y tratar de convencer a alguien que él ha cambiado, sin él cambiar, eso no va a funcionar. Si cambia la actitud, entonces eso sería bueno para Colombia, para los Estados Unidos y para todo el hemisferio.
SEMANA: ¿Cree usted que pueda pasar algo así como lo que pasó con Trump y Zelenski en ese primer momento en la visita en la Casa Blanca?
M.D.: El presidente Trump es altamente agradable en persona cuando uno se reúne con él y todo depende de la actitud de Petro. Si la actitud del presidente Petro es la misma actitud que él tuvo, por ejemplo, con el Comité Parlamentario. A favor del Comité Parlamentario a favor de Colombia en el Congreso de los Estados Unidos, esa reunión no le va a ir muy bien. Si la reunión es él tratando de confundir o mentirle al presidente Trump, no le va a ir bien, si al mismo tiempo él lo que dice son cambios que él está dispuesto a tomar en concreto. Entonces puede ser muy positivo.

SEMANA: ¿Usted cree que el presidente Petro aprovecharía esta visita para pedirle a Donald Trump que lo saque de la lista Clinton?
M.D.: Es posible que le pida muchas cosas, pero es interesante. El presidente Petro aquí, en la última vez que estuvo aquí en los Estados Unidos de Nueva York, instó a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos a no seguir las órdenes del comandante en jefe, del presidente Trump. Eso es algo altamente peligroso.
Él, desafortunadamente, no viene aquí sin un historial; sabemos quién es, el presidente Trump sabe quién es. Todo depende de cuál es la actitud del señor Petro, pero si él piensa que él puede venir a decir cosas agradables y que eso va a ser suficiente para cambiar la actitud de la administración, eso no va a funcionar.
Le repito, el presidente Trump es una persona muy agradable y eso se vio con Corea del Norte, con Irán y, muy evidentemente, recientemente con Maduro, y está dispuesto a hablar, a conversar y tener conversaciones positivas, pero lo importante va a ser que es la actitud del presidente Petro; palabras no van a ser suficientes.

SEMANA: Quisiera saber qué panorama ve usted frente a unas elecciones cruciales en Colombia y qué podría afectar esa ayuda de los Estados Unidos a Colombia.
M.D.: Sí, porque es interesante. El único país del mundo, la única democracia donde la administración no hace el presupuesto, lo hace el Congreso, es aquí en los Estados Unidos. Yo tengo el privilegio de ser presidente del comité que determina esos fondos; tengo que negociarlo después con el Senado, pero lo que hemos visto, desafortunadamente, es una forma bipartidista: que la relación entre Colombia y los Estados Unidos ha sido dañada.
Colombia siempre fue uno de los países que el Congreso tenía como uno de los principales aliados de los Estados Unidos; eso ya no está en la legislación de los Estados Unidos y Colombia ni se menciona. Una cosa interesante: no está mencionado en la ley que ha sido negociada entre los demócratas y los republicanos, entre el Senado y la Cámara. Así que, de ser uno de los aliados primordiales en la ley, ya Colombia no está mencionado en la ley de los Estados Unidos. Y hemos visto una reducción de los fondos que los Estados Unidos le otorga a Colombia.

La relación entre las fuerzas militares colombianas y los Estados Unidos todavía es muy positiva. Y eso es bueno. Eso. Eso es una base muy fuerte de esas relaciones, pero hasta ahí.
El presidente Petro le ha hecho un poco de daño; el impacto es que ya Colombia no está ni mencionada en la ley de los Estados Unidos. Vino de ser un país seleccionado como uno de los grandes aliados de los Estados Unidos en la ley de los Estados Unidos; ya no está ni mencionado y sí ha habido y se ha visto una reducción de fondos hacia Colombia. Eso se debe solamente a una cosa: a la actitud del presidente Petro hacia el narcotráfico, hacia el terrorismo, hacia la criminalidad. Vemos el deterioro, el deterioro de la seguridad interna en Colombia, pero también del Estado de derecho dentro de Colombia. Todos esos son factores por los cuales ya Colombia, el Congreso, no lo ve como uno de los primordiales aliados. Algo muy triste, que se puede recuperar si hay un cambio de mandato dentro de Colombia, pero si sigue esta actitud del presidente Petro y el presidente Petro es quien es, a pesar de lo que él puede decir. Si esa actitud no cambia de una forma dramática, temo que la relación va a seguir en pique.
SEMANA: Si usted tuviera la oportunidad de darle un mensaje al presidente Petro, una sugerencia, ¿cuál sería? ¿Qué mensaje usted le podría enviar hoy al presidente Petro de cara a una de las reuniones más importantes de su país?
M.D.: El presidente Trump respeta muchísimo a Colombia, pero, repito, no está dispuesto a aceptar el narcotráfico, la ayuda a grupos terroristas, la concesión de territorio nacional de Colombia o cualquier otro país a grupos terroristas. Y también la ayuda a través de legitimidad o ayuda a dictaduras terroristas, antiamericanas o grupos terroristas dentro de nuestro hemisferio.
Si el presidente Petro cambia eso, entonces eso sería muy positivo para todo el mundo. Pero yo creo que si él piensa que él puede hablar y decir cosas muy agradables, que eso le gusta a todo el mundo, escuchar cosas agradables, pero que eso va a tener una influencia más en los primeros cinco minutos. Entonces estaría muy equivocado. Tiene una oportunidad histórica para revertir los errores que él ha estado haciendo. El daño que le está haciendo a la relación entre los Estados Unidos y Colombia. Pero que no piense que solamente está halagando al presidente, que eso va a ser suficiente, porque lo importante no es lo que se dice, es lo que uno hace. Y el expediente del señor Petro, desafortunadamente, en su actitud y en lo que él ha hecho en estos años en la Presidencia, es lo que ha creado el problema.

SEMANA: ¿Cuál es su opinión sobre este posible diálogo que se está dando entre el régimen cubano y Estados Unidos?
M.D.: Yo trabajé muy de cerca en la primera administración del presidente Trump en todo el tema de la política exterior, particularmente en este hemisferio, y el presidente Trump ha estado clarísimo, igual que lo ha estado en el caso de Venezuela. Él ha dicho explícitamente que lo hará. Es un proceso de transición y la meta es el regreso a la democracia en Venezuela y para eso conlleva un sinnúmero de cosas: la liberación de todos los presos políticos, la legalización de toda la oposición, la seguridad de la oposición, el acceso a la prensa libre, la prensa libre, etcétera. Que, por cierto, son las mismas condiciones que tiene el Congreso de los Estados Unidos, la ley de los Estados Unidos hacia Cuba: negociación, y esto yo lo he dicho en múltiples ocasiones.
Igual que hubo conversaciones con el señor Maduro, el delincuente Maduro, por meses y meses en las negociaciones, no era para mantener el régimen, era para un cambio de ese régimen, una transición hacia una verdadera democracia.

SEMANA: ¿Usted cree que va a haber una segunda ola en Venezuela y podrán ser capturados Diosdado Cabello y Vladimir Padrino?
M.D.: El acercamiento al régimen. No se puede confundir. Esto lo ha dicho la administración una y otra vez. Tiene que haber una transición y, si no continúa ese proceso de transición, las consecuencias a estos individuos dentro de Venezuela no van a ser la consecuencia de Maduro. Yo dudo, dudo mucho que los próximos sí. De nuevo, si no se mantiene la transición, el proceso de transición. Yo dudo mucho de que sean capturados; yo creo que habría otras alternativas en vez de capturados. ¿Por qué? Porque es muy riesgoso hacer lo que hicieron los Estados Unidos, hacerlo una segunda y una tercera vez y una 4.ª vez y una 5.ª vez; yo creo que eso no es una alternativa tan viable. Son mucho más viables las alternativas, por ejemplo, que sufrieron Soleimani, que es que no lo capturaron, lo eliminaron.
La administración ha estado muy clara. Tiene que haber, tiene que seguir la transición. Después, una democracia. Una Venezuela libre y democrática con todas las protecciones de un Estado de derecho, que es lo que tiene que ocurrir en Venezuela.

Otros individuos que pueden tener cargos van a tener que sufrir las consecuencias a través de un proceso, en una democracia, en una democracia en Venezuela. Pero si alguno de estos individuos trata de evitar o parar la transición hacia la democracia, yo creo que estarían poniendo sus futuros en peligro.
