Más de 12 estados se verán afectados por hielo dañino y fuertes nevadas durante las últimas semanas de enero en Estados Unidos. Se prevén temperaturas por debajo de los 0 grados y tormentas que podrían generar cortes temporales de energía, ya que los fuertes vientos provocarían la caída de árboles y cables eléctricos.
Se anticipa que las bajas temperaturas comiencen el viernes 23 de enero y alcancen su punto máximo el domingo 25. Los meteorólogos advierten que la tormenta podría alcanzar niveles históricos, luego de que el 55 % de la población experimente, de manera simultánea, nieve, aguanieve o lluvia helada.
Eric Webb, meteorólogo del Departamento de Defensa, compartió en X: “Estamos a punto de presenciar una tormenta invernal verdaderamente legendaria en el sur de Estados Unidos a finales de esta semana”.

Estados que más se van a afectar

La larga lista de ciudades afectadas sería desde Dallas y Oklahoma hasta Memphis, Nashville, St. Louis e Indianápolis. Luego, se desplazaría al este en Louisville, Charlotte, Norfolk, Washington, Baltimore, Filadelfia y Nueva York.
No se descarta que la tormenta llegue a Alabama, Pittsburgh, Cleveland, Buffalo y Boston. Estados como Texas ya activaron la Guardia Nacional y se promovió el estado de emergencia.
El sábado y el domingo serían los días de mayor impacto. En el estado de Atlanta, las autoridades advierten sobre temperaturas que estarían por debajo del punto de congelación, que es de 32 °F o 0 °C.
Se anticipa que en el sur de Kansas, el norte de Texas y gran parte de Oklahoma caigan entre 15 y 30 centímetros de nieve. La cantidad exacta dependerá de la evolución de la tormenta; entretanto, se advierte que en Dallas y en Carolina del Norte podrían registrarse temperaturas máximas de hasta -4 °C.
Estragos que dejaría el clima
Estados Unidos viene enfrentando nevados fuertes en la última semana, por lo que se han llegado a generar hasta choques en carreteras principales. En Michigan, más de 100 vehículos se vieron afectados.

Además de la nieve y el hielo, se anticipan ráfagas de viento entre 32 y 48 km/h, que podrían provocar ventiscas y la caída de ramas. Estos fuertes soplos generarían estragos, al punto de que podrían caer árboles y producirse cortes en el suministro de energía.
No solo los vientos de las tormentas podrían generar interrupciones eléctricas; el hielo también lo haría. Por ello, las autoridades sugieren a los habitantes prepararse, cargando generadores, recogiendo medicamentos y asegurando el suministro de agua y alimentos no perecederos.
El gobernador de Georgia advirtió desde sus redes sociales: “Aprovechen este tiempo para conseguir alimentos, cargar gasolina y estar preparados ante cualquier posible corte de electricidad”.











