El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió el envío de dinero a millones de estadounidenses que se han visto afectados por la inflación de su país y por el alza de precios provocados por los aranceles recíprocos que estableció el mandatario desde hace meses. Pese a que la legalidad y la financiación de los fondos es cuestionable, Trump defiende que será posible gracias a la “Gran y hermosa ley” que se aprobó a mediados del año pasado.
Días atrás, el jefe de Estado fue cuestionado varias veces sobre el envío del dinero por periodistas del The New York Times. Para responder, Trump habló sobre los fondos “guerreros” que recibieron los militares en medio de las fiestas navideñas. En ese momento, los miembros de las fuerzas armadas recibieron un cheque federal de más de 1.700 dólares.

“El dinero de los aranceles es tan sustancial que podrían ser 2.000 dólares en algún momento. Diría que hacia finales de año”, le dijo el presidente a la prensa de su país. Aquella entrevista tuvo lugar el pasado 7 de enero.

Sin embargo, Trump había anunciado en noviembre del 2025 que los estadounidenses podrían estar esperando el cheque este enero: “Se proyecta que el próximo año será la temporada de reembolsos de impuestos más grande de la historia, y vamos a devolver los reembolsos de los aranceles, ya que hemos ingresado literalmente billones de dólares”, comentó el mandatario en diciembre.
Se le suma que, tras preguntarle al presidente si necesita aprobación del Congreso para enviar el dinero, este respondió que: “No, no lo creo. Lo tenemos procedente de otras fuentes”, dijo en referencia de dónde saldrá el dinero, pues los legisladores son los que controlan los fondos nacionales.

En julio del año pasado, el senador Josh Hawley presentó la Ley de Reembolso para Trabajadores Estadounidenses, que destinaba alrededor de 600 dólares a los trabajadores que cumplieran con ciertos requisitos. Ese dinero sería producto de los aranceles que está recibiendo Estados Unidos desde abril del 2025. La iniciativa fue apoyada por Trump entonces, pero especificó que su foco estaba en pagar la deuda nacional.

A la situación se le suma otra complicación, pues el Tribunal Supremo de Justicia discutirá en los próximos días si Trump se extralimitó al imponer altos aranceles a casi todos los países, incluyendo los grandes socios económicos de la primera potencia del mundo. En caso de que el tribunal determine que el presidente abusó de su poder, el país deberá devolver una parte de los ingresos arancelarios.

“Si la Corte Suprema falla en contra de Estados Unidos en esta bonanza de seguridad nacional, ¡ESTAMOS JODIDOS!“, sentenció Trump en su red social Truth Social, resaltando que su país tendría que reembolsar “cientos de miles de millones de dólares”, que podría ascender a billones, lo cual “sería un completo desastre, casi imposible de pagar para nuestro país”.

Por lo tanto, hace falta la respuesta del tribunal par determinar si los estadounidenses recibirán un reembolso, teniendo en cuenta que puede ser un monto mucho menor a los 2.000 dólares establecidos por Trump.









