El Gobierno Nacional formalizó el nombramiento del economista Carlos Eduardo Sepúlveda Rico como nuevo director del Departamento Nacional de Planeación (DNP), entidad estratégica para la formulación, seguimiento y evaluación de las políticas públicas y de las principales decisiones de inversión del Estado.

Sepúlveda llega al cargo con una amplia trayectoria académica y profesional en los campos de la economía, la política pública y el desarrollo regional.
Es doctor en Economía de la Universidad de Boston y cuenta con más de dos décadas de experiencia en los sectores educativo y público, de acuerdo con el perfil divulgado por la Universidad del Rosario.
Su trayectoria también se vincula con el DNP. En los documentos de las bases del Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026, Sepúlveda figuraba como coordinador del Plan Nacional de Desarrollo, experiencia que le permitió participar en procesos de formulación y articulación de políticas públicas a escala nacional.
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— Sebastián Nohra (@SebastianNohra) August 13, 2026
Carlos Eduardo Sepúlveda, PhD en economía y profesor de la Universidad del Rosario, será el director del @DNP_Colombia. pic.twitter.com/cuhP3fglPw
Reacciones a su nombramiento
El nombramiento de Carlos Eduardo Sepúlveda como nuevo director del Departamento Nacional de Planeación generó de inmediato reacciones favorables en algunos sectores políticos.
Una de las primeras en pronunciarse fue la exsenadora María del Rosario Guerra, quien calificó la decisión como “un gran acierto” del presidente Abelardo De La Espriella.

A través de sus redes sociales, Guerra destacó las calidades personales, académicas y profesionales del nuevo funcionario y resaltó su experiencia como un elemento clave para asumir la dirección de la entidad.
En su mensaje, Guerra también puso sobre la mesa algunos de los principales desafíos que deberá enfrentar Sepúlveda al frente del DNP.
Entre ellos, mencionó la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto, la formulación y ejecución del nuevo Plan Nacional de Desarrollo y el impulso de una reforma del Estado. Para la exsenadora, estos retos demandan una dirección con capacidad técnica y experiencia para articular las prioridades del Gobierno y convertirlas en políticas públicas y proyectos concretos.

