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Director del Centro de Memoria Histórica pide cárcel para los ex-Farc tras confesar el delito de secuestro

Darío Acevedo encendió la chispa en Twitter al considerar que el Secretariado de la exguerrilla debería pagar por los delitos cometidos.


El pasado 21 de junio, el excomandante de la extinta guerrilla de las Farc, Rodrigo Londoño Echeverry, conocido como Timochenko, reconoció ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) su responsabilidad, así como la del grupo armado, en los secuestros perpetrados durante el conflicto en Colombia, en el que participaron durante más de 50 años.

“Estamos ante ustedes reconociendo que, a nombre de ideas revolucionarias, cometimos estos crímenes de lesa humanidad”, dijo Londoño, con su voz temblorosa.

“Vengo en calidad de último comandante de las desaparecidas Farc-EP y miembro de esa máxima dirección a reconocer la ejecución de la política de secuestro, reconocimiento de crímenes de guerra y lesa humanidad de carácter no amnistiables”, añadió.

Ahora bien, este reconocimiento no caló para nada entre los opositores a la JEP, que aseguraron que las confesiones de Timochenko, ante los crímenes de lesa humanidad, no deberían quedar “impunes”, sino ser tomadas en cuenta por la justicia para algo más que unas disculpas.

Así lo indicó Darío Acevedo Carmona, director del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), quien por medio de su cuenta de Twitter reprochó el hecho de que los integrantes de las ex-Farc sigan libres en Colombia.

“Aún no me explico cómo es que después de reconocer los horrores cometidos contra los secuestrados, los miembros del Secretariado (de las Farc) siguen libres y mantienen la condición de congresistas. Clara ofensa a la memoria de las víctimas”, indicó Acevedo en la red social.

Después recalcó que la JEP no debería tener el poder para decidir quién es merecedor o no de cárcel, pues, para él, la “justicia transicional no es sinónimo de impunidad ante crímenes de lesa humanidad”.

Sin embargo, no contento con esta arremetida, Acevedo argumentó que su pensamiento no se basa en una opinión personal, sino que está centrada en las normas internacionales que rigen este tipo de comportamientos violentos como los protagonizados por las Farc durante el conflicto armado en el país.

“Desconocen la justicia internacional, el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el estatuto de la Corte Penal Internacional de la que Colombia es signataria”, expresó.

Por último, recriminó la actitud que varios de sus contradictores tuvieron con las publicaciones en mención.

“Vea, pues, cómo se vienen en manada los que dicen defender la paz y la reconciliación, apelando a sus bajos instintos agresivos, cuando lo que se plantea es un gesto que no toca el Acuerdo. Que Comunes nombre como sus congresistas a quienes no sean responsables de crímenes atroces”, concluyó Acevedo en Twitter.

En respuesta, varias personas en la misma red social criticaron el pensamiento de este académico y pidieron que respetara el trabajo de la JEP, teniendo en cuenta su condición de director del CNMH de Colombia.

“Si elegimos un gobierno que asesinó a 6.402 personas inocentes y también están libres”; “Aún no me explico cómo un negacionista como usted mantiene el cargo de director del Centro de Memoria Histórica. Clara ofensa a la memoria de las víctimas”; “Si se desconociera todo eso jurídicamente, la creación de la Justicia especial para la paz no hubiera sido posible y usted lo sabe” y “El Fiscal de la CPI cerró el examen preliminar de Colombia, justamente por determinar que la JEP y el SIVJRNR cumplía con los estándares internacionales en el marco de procesos transicionales”, son algunos de los comentarios en contra de Acevedo que se pueden leer en Twitter.

Cabe recordar que Acevedo dejará su puesto en el CNMH luego de que Gustavo Petro, como presidente electo, designe a alguien más en dicho cargo; una realidad que el hombre ya aceptó: “Estaremos listos en el CNMH para el empalme con quien designe el presidente electo. Con responsabilidad, con seriedad, en orden, pensando en las víctimas, sin hacer escándalo, sin creernos dueños de la verdad ni de la memoria”.