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Jonás y Faustino Carabalí eran líderes sociales del corregimiento Jardines de Sucumbíos.
Jonás y Faustino Carabalí eran líderes sociales del corregimiento Jardines de Sucumbíos. - Foto: Gobernación de Nariño

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Dos líderes sociales fueron asesinados en Ipiales, Nariño; las víctimas eran primos

La Fiscalía General de la Nación se pronunció luego de conocer los crímenes.

No cesan los asesinatos de líderes sociales en Colombia: en Ipiales, Nariño, dos dirigentes afro fueron ultimados por hombres armados.

El domingo -30 de octubre- las víctimas recibieron impactos de bala que les causaron la muerte de manera inmediata. Detrás de los homicidios estarían sujetos pertenecientes al Grupo Comandos de Frontera.

Los líderes sociales asesinados fueron identificados como Jonás Carabalí, quien era presidente del Consejo Comunitario Afro Nuevo Amanecer en el corregimiento Jardines de Sucumbíos, y Faustino Carabalí, dirigente afro del corregimiento Jardines de Sucumbíos. Las víctimas eran primos en primer grado de consanguineidad.

De acuerdo con el Instituto de estudios para el desarrollo y la paz (Indepaz), ya son 154 los líderes sociales ultimados este año y a 1.374 los que murieron de forma violenta desde la firma del acuerdo de paz.

Tras los crímenes de los primos Carabalí, la Fiscalía General de la Nación confirmó la designación de una unidad especial de investigación “para adelantar las actividades investigativas que permitan identificar a los presuntos responsables de los homicidios de los líderes sociales”.

“Exigimos justicia por el asesinato de nuestros líderes sociales, Jonás Carabalí y Faustino Carabalí, hombres que trabajaron con esfuerzo y amor por su territorio. Solidaridad con sus familia. Brille para ellos la luz perpetua”, dijo el gobernador de Nariño, Jhon Rojas, en sus canales oficiales.

Estos asesinatos recuerdan la muerte de Yermy Chocue Camayo, tesorera del resguardo indígena Chimborazo, en el municipio de Morales, Cauca. La mujer, de 25 años, fue ultimada en la tarde de este jueves -27 de octubre- por desconocidos cuando se dirigía hacia su vivienda. El Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) asegura que era madre y defensora de los derechos humanos.

Por medio de un comunicado, las 139 autoridades tradicionales del Cric condenaron este asesinato y señalaron que estos actos criminales afectan la armonía en sus territorios. “El movimiento indígena se encuentra de luto. No más homicidios, no más feminicidios, no más violencia sistemática en contra de la mujer, Estamos ante la inminencia de la muerte que sucumbe sin distingos de condición, piel, edad, género en nuestros territorios indígenas, dejando un profundo dolor que se arraiga con fuerza en nuestra resistencia. Nuestras mujeres dadoras de vida, defensoras del territorio y luchadoras incansables, son víctimas de esta ola de violencia que derrama sangre injustamente, ni una más en esta guerra, nos queremos vivas”, puntualiza.

Además, el Cric pidió, “de manera urgente y prioritaria”, al gobierno nacional y a los organismos nacionales e internacionales garantes de los derechos humanos “hacer seguimiento a las acciones violentas” que afectan a las comunidades indígenas. “Nos declaramos en asamblea permanente y convocamos a todos los territorios activar los mecanismos de defensa de la vida y el territorio”, añadió la organización.

Cabe recordar que en el Cauca hay presencia de diferentes disidencias de las Farc, como la Dagoberto Ramos y la Jame Martínez, y Ejército de Liberación Nacional (ELN). “Urge la presencia integral del estado en los territorios y medidas efectivas para la protección de líderes y lideresas y sus comunidades”, concluyó Indepaz.