Tras el cierre de actividades de diversos aeropuertos del país debido al fuerte terremoto registrado en la mañana del lunes 10 de agosto, la Aeronáutica Civil ha dado a conocer un nuevo comunicado en el que confirma la reapertura de varios de estos centros, en los que las personas ya podrán volver a planear sus viajes.

Según la entidad, este nuevo informe se da después de que se realizara un balance actualizado sobre la situación operacional de estos aeropuertos, luego de una serie de inspecciones técnicas que se adelantaron para identificar el estado de las diferentes instalaciones y garantizar que las operaciones puedan desarrollarse bajo condiciones seguras.
Los aeropuertos que van a volver a operar son el Alfonso Bonilla Aragón de Cali, que retomará sus actividades con normalidad; El Caraño de Quibdó, que comenzará sus actividades comerciales de manera regular bajo la modalidad de aeropuerto controlado; y El Edén de Armenia, que reanudará el servicio de transporte aéreo comercial. Sin embargo, de forma temporal, esta última terminal no estará disponible como aeropuerto alterno para otras aeronaves debido a las condiciones físicas de sus instalaciones.
Por su parte, el Aeropuerto Gerardo Tovar López de Buenaventura y el Aeropuerto La Nubia de Manizales también reanudarán sus operaciones comerciales como aeropuertos no controlados. En el caso específico de Manizales, la medida se adoptó mientras se adelantan reparaciones en la torre de control, que presentó fisuras y ruptura de vidrios tras el fuerte movimiento telúrico.
Sin embargo, otras bases aéreas también retomarán operaciones, pero contarán con restricciones especiales, como es el caso del Aeropuerto Internacional Matecaña de Pereira, donde continúa suspendida la operación comercial regular. En esta terminal únicamente se permiten vuelos de Estado, atención médica, búsqueda y rescate y misiones de ayuda humanitaria.
La restricción en Pereira se mantiene mientras se realizan diferentes trabajos técnicos debido a las fisuras identificadas en la pista, además de inconvenientes relacionados con los sistemas de comunicaciones y las evaluaciones realizadas en la torre de control. La Aeronáutica Civil mantiene comunicación con las autoridades locales para avanzar en las intervenciones necesarias.
En otros puntos del país también se mantienen condiciones especiales. El Aeropuerto Santa Ana de Cartago funciona como una terminal no controlada y su uso está reservado para aeronaves de Estado y servicios de emergencia o ayuda humanitaria. Mientras tanto, el Aeropuerto Guillermo León Valencia de Popayán permanece cerrado temporalmente debido a la presencia de ceniza volcánica en la zona.

A pesar de las afectaciones registradas en algunas terminales, la Aeronáutica Civil confirmó que el espacio aéreo nacional mantiene su operatividad. Los sistemas de comunicación, vigilancia, navegación y meteorología continúan funcionando para garantizar el desarrollo seguro de las operaciones aéreas.
Asimismo, la entidad hizo un llamado a los viajeros que tengan vuelos programados desde o hacia las zonas que presentan novedades para que consulten directamente con sus aerolíneas el estado de sus itinerarios. Asimismo, recomendó mantenerse informados únicamente a través de los canales oficiales ante cualquier modificación en las condiciones de operación.
