Hace un año, SEMANA reveló la denuncia que Beatriz Niño radicó contra su expareja Daniel Garcés Carabalí, el entonces embajador de Colombia en Ghana, por el presunto secuestro de sus hijos menores de edad, episodios de violencia intrafamiliar y hasta un supuesto caso de fraude procesal. El caso avanza a paso muy lento y las arbitrariedades documentadas de Garcés se mantienen sin que la Justicia actúe.
Mientras tanto, los abusos y la violencia se mantienen. En diciembre del año pasado, Niño volvió a sentir el mismo miedo que, según ha manifestado, vivió a causa de su entonces pareja, pero esta vez la intimidación llegó por medio de una maleta que llevaba uno de los niños que estaba bajo el cuidado de su papá, el exembajador Garcés Carabalí.

Esta situación fue calificada como de “alto nivel de riesgo y preocupación” en un documento que los abogados Felipe Alzate y Simón Hernández, miembros de la defensa de la mujer, le enviaron a la fiscal tres delegada ante la Corte Suprema, Gloria Marcela Abadía, a cargo de la investigación.
Los abogados de Beatriz Niño le contaron a la Fiscalía que este nuevo hecho se inició el sábado 6 de diciembre de 2025, cuando los dos menores, hijos de la pareja, llegaron por un tiempo a casa de su madre, Beatriz Niño. Durante la mañana del miércoles 10 de diciembre, apareció una grave advertencia que aterrorizó a la mujer, quien se atrevió a hacer pública su denuncia y, pese a esto, sigue viviendo una pesadilla.
Cuando Niño intentaba revisar y organizar la ropa que llevaba uno de sus hijos en una maleta que le pertenece a Garcés Carabalí, se encontró con un proveedor de arma de fuego completamente cargado de balas.

La mujer explicó que los dos menores le manifestaron que el exembajador de Colombia en Ghana “porta un arma, que le han referido que viaja con ella, y que el elemento hallado fue dejado en condiciones absolutamente visibles y accesibles, lo que evidencia por lo menos un cumplimiento grave del deber de cuidado y diligencia inherente al rol de custodia”, dice la información en poder de la Fiscalía.
Pese a esas alertas, Daniel Garcés Carabalí todavía tiene la custodia compartida con su expareja por orden del Juzgado 24 de Familia. Lo curioso es que el cargador lleno de balas apareció justo el fin de semana antes de la audiencia que iba a realizar ese mismo juzgado para que Beatriz y sus hijos declararan en el proceso por custodia de los menores.
Por eso, los abogados Alzate y Hernández advirtieron a la Fiscalía que “la presencia de munición real y funcional dentro de las pertenencias manipuladas por un menor (...) incrementa de manera sustancial el nivel de riesgo, pues este hecho puede constituir un claro mensaje intimidante, una forma de violencia psicológica o un descuido gravísimo incompatible con el ejercicio mismo de la custodia”.

Casualmente, para esos días de diciembre en que apareció el proveedor del arma en la maleta de uno de los niños, personas cercanas a la defensa de la víctima fueron despedidas sin justa causa del Ministerio de Justicia y, en otros casos, recibieron serias advertencias, lo que incrementó la preocupación por un posible acoso, pues es claro que Garcés es cercano al Gobierno Petro.
El abogado Felipe Alzate manifestó que “el mismo comportamiento y modus operandi que se ha evidenciado en contra de Beatriz Niño lo reproducen en contra mía. He vivido actos sistemáticos de intimidación, interposición de quejas disciplinarias y acciones judiciales sin sustento, manifestaciones públicas injuriosas e incluso intentos de amilanarme en las audiencias”.

La denuncia que llegó al despacho de la fiscal Gloria Marcela Abadía iba acompañada de documentos que soportan la delicada situación, el cargador que llegó a la casa de Beatriz Niño en dicha maleta y una reiteración sobre el riesgo que representan estos hechos para la integridad física y emocional de la mujer y sus hijos.
Ahora la fiscal delegada ante la Corte Suprema de Justicia tendrá que investigar esta nueva denuncia, que se suma a las que SEMANA reveló en febrero del año pasado, cuando Niño acusó a Garcés por el presunto secuestro de sus hijos, episodios de violencia intrafamiliar y fraude procesal.
La Fiscalía se prepara para radicar escrito de acusación contra el exdiplomático y llamarlo a juicio a fin de que responda por las denuncias que sigue haciendo su expareja en su contra. Asimismo, investiga el presunto falso testimonio en el que habrían incurrido dos mujeres que trabajaban para la familia, quienes de forma absolutamente inusual declararon desde la casa de Garcés y cambiaron su versión. Todo quedó grabado en un video que hoy es prueba.

De hecho, el próximo 2 de febrero, el abogado Miguel Ángel del Río, quien defendió al exembajador hasta hace algunos meses, deberá presentarse a una audiencia de pruebas ante la Comisión de Disciplina Judicial para que explique el cambio de versiones que habría tenido el testimonio de las dos exniñeras, que estuvieron trabajando por varios años para la entonces pareja.
Claudia Bermúdez y Carmen Uriza, las exniñeras, han confesado en diligencias judiciales que Daniel Garcés Carabalí habría pagado los honorarios de Miguel Ángel del Río para que las representara en los testimonios que iban a dar dentro de este caso, el mismo abogado que estaba representando al exfuncionario.

En el caso de Bermúdez, por ejemplo, en abril de 2025 dijo en una diligencia en la Comisaría de Familia de Suba: “Yo nunca he manifestado que le tengo miedo a él (Daniel Garcés)”. Pero la Fiscalía tiene chats en su poder que confirman cómo en marzo de 2021 le dijo a Beatriz que “don Daniel me da miedo”, en medio de los episodios de violencia que aparecían en la familia.
Mientras la Justicia investiga estas graves denuncias en contra de Garcés Carabalí, el Gobierno Petro ha intentado reencaucharlo en otras entidades, como la dirección técnica del área de asuntos étnicos de la Agencia Nacional de Tierras, pero hasta el momento no lo han podido reubicar.

SEMANA trató de comunicarse con el exdiplomático Garcés, pero nunca contestó. La duda es grande. ¿Por qué mandó a su hijo con un proveedor cargado de balas en su maleta?










