Tras el operativo llevado a cabo por las autoridades en el departamento del Magdalena, en el que murió alias El Cholo, señalado como uno de los cabecillas de la organización Conquistadores de la Sierra, el cuerpo de este hombre habría llegado durante la mañana de este viernes, 25 de septiembre, a Buritaca.

Este personaje tomó especial relevancia después de la muerte de alias Bendito Menor, ya que, según algunas fuentes de la Policía, habría asumido el mando de uno de los frentes de la estructura criminal luego de este suceso. De esta manera, su nombre comenzó a aparecer entre los principales objetivos de las autoridades en medio de las operaciones adelantadas contra los Conquistadores de la Sierra.
Ahora, días después del operativo, videos que circulan en redes sociales muestran la llegada de su cuerpo a Buritaca. En las imágenes se observa una caravana conformada por carros y motocicletas que acompaña el recorrido durante esta mañana.
Los vehículos avanzan mientras hacen sonar de manera constante sus bocinas. Además, a su alrededor también se observa la presencia de varias personas que acompañan la movilización con música.

En uno de los momentos registrados en el video, al parecer, se escucharían disparos por parte de los asistentes al escenario. Sin embargo, este detalle no ha sido confirmado por las autoridades.
El cuerpo de Villanueva llegó tras una petición de sus allegados, quienes permanecían atentos a la entrega del fallecido después de que se realizaran las respectivas actividades forenses.
Por otro lado, la muerte de El Cholo causó diferentes estragos, principalmente en Santa Marta, lugar en el que, después del suceso, aparecieron diferentes panfletos del grupo Conquistadores de la Sierra, en los que declaraban un paro armado debido a los operativos realizados por las autoridades.
Asimismo, en redes comenzaron a circular diversos videos en los que se veía a hombres encapuchados y armados en motos, obligando a cerrar los comercios de la ciudad mediante amenazas a las personas que se encontraban dentro de los establecimientos.

Por esta situación, los habitantes de la ciudad se vieron sometidos a momentos críticos de tensión. Además, se tuvieron que cerrar pasajes comerciales importantes para el territorio, como el Sanandrecito y el Centro Histórico. Por su parte, las escuelas y universidades declararon clases virtuales hasta que se pudiera garantizar la seguridad de los estudiantes.
Debido al crítico panorama, el presidente, Abelardo De La Espriella, tuvo que ordenar la militarización de Santa Marta, con el fin de recuperar el orden en el territorio. Tras esta orden, se desplegaron cientos de uniformados que ayudaron a normalizar y a reabrir los diferentes sectores afectados por el hecho, tales como el transporte público y los establecimientos comerciales.
