El exsuperintendente de Salud, Luis Carlos Leal, volvió a poner en el radar el nombre de Jaime Ramírez Cobo —enlace de la Presidencia en el Congreso y padrino de la embajadora Laura Sarabia—, salpicado en el caso Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y ahora señalado como responsable de entregar las hojas de vida de las personas que terminaron como interventores en las EPS controladas por el Gobierno Petro.
El presidente Gustavo Petro denunció que el entonces superintendente Leal fue “engañado” por la exdirectora del Dapre, Laura Sarabia, quien le dijo que el mandatario habría enviado unas hojas de vida para nombrar interventores en dichas EPS, pero que terminaron haciendo “business con nosotros”, dijo Petro.
Ante esos graves hechos, Luis Carlos Leal denunció que las hojas de vida no las recibió directamente de Sarabia, sino de su mano derecha, el entonces funcionario del Dapre, Jaime Ramírez Cobo, quien llegó a la Superintendencia como “enlace de Presidencia”, al tiempo que advertía que eran “órdenes del presidente”.
Esto llevó al exdirector del CTI, Julián Quintana, a denunciar al exsuperintendente Leal por varios delitos que habrían generado un “riesgo directo y masivo a millones de colombianos afiliados al sistema de salud”, pero volvió a poner en el radar un nombre que ha sido mencionado en varios escándalos del Gobierno Petro y que, para la justicia, parece intocable: Jaime Ramírez Cobo.

SEMANA ha revelado varias pruebas que involucran a Cobo en uno de los mayores escándalos de corrupción del Gobierno Petro en la UNGRD, pero —hasta el momento— la justicia lo tendría como una de las fichas intocables en ese entramado que tiene en la cárcel a senadores, representantes a la Cámara y a un exministro del Gobierno Petro.
Las pruebas contra Cobo
SEMANA ha revelado pruebas clave que demostrarían la participación del enlace de la Presidencia en el Congreso en uno de los episodios de corrupción en la UNGRD, que se habría dado con los congresistas de la Comisión de Crédito Público a cambio de que apoyaran los empréstitos que solicitaba el Ministerio de Hacienda, liderado en ese entonces por Ricardo Bonilla.
La revista obtuvo chats entre Sneyder Pinilla, exsubdirector de la UNGRD, y Jaime Ramírez Cobo, quien en diciembre de 2023 se presentó como “asesor de la Presidencia de la República”, para supuestamente hablar del entramado que se estaba gestando con esa comisión.

En esa conversación, Cobo le pidió a Pinilla: “Necesitamos de tu ayuda. A Carolina le envié un cuadro”, haciendo referencia a Carolina Martínez, la entonces asesora del exdirector de la UNGRD, Olmedo López, quien habría recibido en dicho documento la información de los congresistas involucrados en esa situación.
La Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia investiga a los congresistas Liliana Bittar, Wadith Manzur, Karen Manrique, Juan Pablo Gallo, Julián Peinado y al exrepresentante Juan Diego Muñoz por tres contratos, por un valor de 92.000 millones de pesos, que habrían sido destinados a salvar un proyecto clave en el Congreso.

En esa misma conversación entre Cobo y Pinilla, la mano derecha de Laura Sarabia le envió al exsubdirector de la UNGRD el número del imputado exministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, para que le organizara una reunión urgente con Olmedo López y así revisar los retrasos en la gestión de dichos contratos y el riesgo que podrían tener los créditos de la Nación.
“El ministro [Bonilla] se está intentando comunicar con el director [López] pero no ha podido [...], se nos van a caer los créditos de la Nación. Por eso es la urgencia”, fue uno de los mensajes que Cobo le envió a Sneyder Pinilla el 14 de diciembre de 2023.
Ante esa solicitud, Pinilla le advirtió a la Fiscalía que habló con el exministro Bonilla: “Ese señor me llamó y me dijo: ‘Hola, subdirector; hermano, estoy llamando al doctor Olmedo y no contesta [...]. Hermano, entienda que se van a caer los créditos de la Nación si no salen esos contratos’”.

Las declaraciones del exsubdirector de la UNGRD dejarían en evidencia la influencia que, supuestamente, tenía Cobo para lograr que altos funcionarios del Gobierno Petro adelantaran gestiones para el presunto negocio corrupto que se estaba armando.
Los señalamientos de María Alejandra Benavides
Aunque Cobo ha sido intocable para la justicia, la exasesora del entonces ministro Bonilla, María Alejandra Benavides, ha tenido que negociar con la Fiscalía General para conseguir acuerdos que la beneficien en el proceso judicial y entregue información que permita destapar por completo esa olla de corrupción.
En esa colaboración que brindó Benavides a la Fiscalía contó que el entonces ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, y el asesor a de la Presidencia, Jaime Ramírez Cobo, habrían estado detrás de la operación de compra de congresistas que inició en diciembre de 2023.

En esas diligencias, María Alejandra Benavides expuso: “Yo lo que sé es que el ministro Bonilla no hacía nada sin que el ministro Velasco supiera o Jaime supiera. Para el ministro Bonilla era fundamental que alguien más supiera qué estaba pasando. Por eso Velasco se la pasaba en el Ministerio de Hacienda; por eso él me decía: habla con Jaime, almuerza con Jaime. El ministro Bonilla tenía era afán de que, de alguna forma, él no lo hacía solo”.
Los exministros de Hacienda, Ricardo Bonilla, y del Interior, Luis Fernando Velasco, hoy están en la cárcel por este escándalo de corrupción, mientras que Cobo sigue probando las mieles de la impunidad.
