La Fiscalía General de la Nación confirmó este jueves que acusó al mayor de la Policía Jorge Mario Molano de ser el presunto responsable de la muerte de Santiago Murillo Meneses, de 19 años, en la capital del Tolima en medio del Paro Nacional.
La muerte, reseñada por el ente acusador y ocurrida durante las movilizaciones del pasado 1 de mayo, se presentó cuando Molano le disparó a Murillo, quien se movilizaría a su casa sin estar participando en los disturbios que se registraban en la zona.
Según la Fiscalía, la “audiencia preparatoria de juicio se realizará el 25 de noviembre”.

El pasado 27 de agosto la Corte Constitucional ordenó que la investigación por la muerte de Santiago Murillo pasara a manos de la Fiscalía General de la Nación y que la Justicia Penal Militar se apartara del caso.
Y es que detrás de la muerte de Murillo hay diversas. En algunas se habla de la posible responsabilidad del mayor Jorge Molano en los hechos tras el análisis balístico. Otros testigos narran que el patrullero Óscar Devia sería quien disparó.
Para ese momento y según la Fiscalía, se ha establecido “con elementos probatorios que el disparo es producido desde donde se encontraba el mayor Molano, quien sin ninguna situación de amenaza o respuesta para usar la fuerza y quien se encontraba a cerca de 80 metros de distancia de la víctima, simplemente dispara en contra de su humanidad”.

Sobre esto, la Policía indicó en su momento que ya se había abierto la respectiva investigación a través de la inspección general y que se entregaría apoyo a la Fiscalía para desarrollar la investigación penal.
Y aunque este jueves ya se conoció la acusación del ente nacional, hay algunas pruebas recientes que podrían cambiar el rumbo de la investigación y la futura decisión de los jueces.
Después de los hechos y tras ser descartado el primer dictamen de balística, se realizó un segundo cotejo que arrojó un alto porcentaje de compatibilidad entre el arma de Molano con el proyectil que se encontró en el cuerpo de Santiago.
Y sobre esto, el pasado 1° de septiembre SEMANA reveló que tuvo acceso a ese primer dictamen, hasta el momento poco conocido dentro del proceso y el cual se realizó a pocas horas del crimen. Los resultados salieron el pasado 4 de mayo y es evidente que el dictamen no es contundente, pues se detalla que “se aprecian dos estrías y dos macizos con rotación derecha las cuales no presentan posibilidad para correlación de identidad, implícito la forma elipsoide de la base, deformación y ralladuras en el cuerpo”.

Lo anterior pone en duda la prueba reina, el resultado de la prueba balística, entregado el 26 de mayo, pues hay dos versiones que tienen que ser investigadas a profundidad. Cabe recordar que para el segundo dictamen SEMANA conoció que la cantidad de proyectiles embalados no coincidieron con los que en realidad fueron analizados, pues el perito advirtió de los faltantes dentro de las observaciones.
Los investigadores del CTI que realizaron los cotejos serán citados a la Fiscalía para determinar la diferencia de conceptos.
