Las publicaciones hechas en su cuenta de X por el caricaturista Julio César González Quiceno, más conocido como Matador, contra la primera dama, Ana Lucía Pineda, generaron una oleada de críticas y rechazos.

No es la primera vez que el caricaturista, quien fue despedido de El Tiempo en marzo de 2023 después de que se conociera una denuncia por violencia intrafamiliar, hacía ese tipo de comentarios en los que se burlaba del aspecto de una mujer.
En plenas elecciones presidenciales se burló del cuerpo de la precandidata Paloma Valencia.
He solicitado a la Fiscal General Luz Adriana Camargo (@FiscaliaCol) que inicie DE OFICIO la indagación preliminar en contra de Julio César González Quiceno, conocido como @Matador000, por el delito de hostigamiento (Art. 134B) agravado (134C #2), como forma de actos de discriminación (capítulo IX) que afectan el bien jurídico de la vida y la integridad personal (Título I, Libro Segundo), consagrado en el Código Penal. La conducta de este misógino constituye violencia contra la mujer en el marco de la Constitución, la Convención de Belén do Pará, las leyes 1257 de 2008 y 2453 de 2025, entre otras. El hostigamiento es un delito que se configura, en este caso, por promover o instigar actos orientados a causarle daño físico moral a una persona por razones de sexo u orientación política. Esta publicación no hace parte del oficio de caricaturista del señor González Quiceno. La caricatura política se vale de la exageración y del humor para criticar las decisiones, las ideas o las actuaciones de quienes ejercen un papel público. En este caso no hubo caricatura alguna: el autor tomó una fotografía real de la víctima y le añadió dos calificativos dirigidos contra su condición de mujer y contra su cuerpo. Reducir a una mujer a “ratita” y “patiraquítica” no es sátira ni crítica política, sino una forma de escarnio que el autor puso en circulación para que otros la reprodujeran. Su condición de caricaturista, lejos de justificar la conducta, la agrava, pues se trata de un profesional que conoce el efecto que las imágenes y las palabras producen en la opinión pública. Los apelativos empleados carecen de función informativa o crítica, pues no se refieren a ninguna decisión ni contienen argumento alguno. Su efecto es degradar a la víctima ante la opinión pública, y buscar que otros igualmente lo hagan, lo cual constituye un daño moral en los términos del artículo 134B. Como lo expresó el Gobierno Nacional en su comunicado, "la misoginia no puede disfrazarse de humor".
— Pipe Caballero (@PipeCab) October 14, 2026
Desde diferentes sectores políticos y sociales consideraron que los constantes señalamientos hechos por Matador representan una violencia contra la mujer, por lo que se le pidió a la Fiscalía General abrir una investigación.
Este martes 13 de octubre, el abogado Andrés Felipe Caballero Sierra le pidió al ente investigador que “inicie de oficio una indagación” contra Matador.

Esto por considerar que incurrió en el delito de hostigamiento por razones de sexo e ideología política agravado, contenido en los artículos 134B y 134C del Código Penal.
“Cuando una mujer con un papel público es atacada de esa manera, el mensaje se extiende a todas las mujeres que participan en la vida pública del país”, señaló el jurista.

En este sentido, se advierte que las publicaciones de Matador se alejan por complejo de la libertad de expresión o de prensa.
“Los apelativos empleados carecen de función informativa o crítica, pues no se refieren a ninguna decisión ni contienen argumento alguno. Su efecto es degradar a la víctima ante la opinión pública, y buscar que otros igualmente lo hagan”, advirtió Caballero.
En la denuncia se alega que el caricaturista incurrió en varios agravantes con su conducta.
Igualmente, que, pese a que conocía el daño que iba a causar con sus publicaciones, lo siguió haciendo, hasta el punto de publicar varios trinos en los que defendía su conducta.
“La publicación es producto de una elaboración, pues el autor escogió una fotografía de la víctima, redactó la pregunta y añadió los dos apelativos. Se trata, además, de un profesional en comunicación gráfica, que conoce el efecto de las imágenes y de las palabras sobre el público”, indica uno de los apartes de la denuncia.
