La muerte de la subteniente Jenyfer Alexandra Marciales Londoño, comandante de la estación de Policía de Providencia, sigue rodeada de interrogantes y generó polémica por las denuncias de presunto acoso laboral que ella habría presentado semanas antes de ser encontrada sin vida.

La oficial, de 35 años y oriunda de Barranquilla, fue hallada muerta el pasado sábado 2 de mayo dentro de su habitación, ubicada en las instalaciones de la estación policial de la isla.

De acuerdo con los primeros reportes conocidos, Marciales presentaba una herida de bala y junto a su cuerpo había un arma de fuego.
Aunque inicialmente trascendió una posible hipótesis de suicidio, la familia rechazó de manera tajante esa versión y pidió una investigación exhaustiva que esclarezca lo ocurrido.
Según relató Leidy Marciales, hermana de la uniformada, la subteniente les había advertido sobre situaciones de presunto hostigamiento dentro de la institución y les dejó mensajes “clave” antes de morir.
“A mí me dejó mensajes diciéndome que cualquier cosa que pasara, había un testigo”, contó su hermana en declaraciones con Noticias Caracol.
Según explicó, Jenyfer les pidió contactar a un compañero de confianza que conocía las denuncias y pruebas relacionadas con el supuesto acoso laboral que venía sufriendo.
Las revelaciones hicieron que el caso tomara un nuevo rumbo. De acuerdo con chats y testimonios conocidos posteriormente, la oficial habría denunciado comportamientos de persecución y desautorización por parte de un superior identificado por sus familiares como el teniente Daniel Felipe Guzmán Medina.
Incluso, en algunos mensajes conocidos por medios nacionales, la subteniente señalaba que no la “dejaban en paz” ni durante sus descansos.
El abogado de la familia también puso sobre la mesa varias dudas sobre las circunstancias de la muerte. Una de las principales preocupaciones es que, según se dijo, nadie en la estación escuchó el disparo que mató a la oficial, a pesar de que ocurrió dentro del comando policial.

La Policía Nacional informó que se adelantan investigaciones junto con la Fiscalía General de la Nación y Medicina Legal para establecer las causas exactas de la muerte de Marciales.
Paralelamente, la Inspección General y la Justicia Penal Militar iniciaron indagaciones internas para determinar si existieron irregularidades o fallas institucionales frente a las denuncias que habría presentado la oficial.
A medida que avanzan las investigaciones, el caso ha sorprendido a la gente en Providencia y dentro de la misma institución, sobre todo por los mensajes, chats y videos que, según la familia, dejó la subteniente antes de morir y que ahora son parte de las pruebas importantes en la investigación.
