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“Sin alianzas no hay presidencia”: Gran Estudio Electoral de SEMANA

El gran estudio electoral de SEMANA revela que, a ocho meses de las elecciones presidenciales, la única salida de los candidatos es consolidar las coaliciones.

Quien no lo haga tendrá menor chance de ganar. Ninguno tiene el triunfo en el bolsillo.

A ocho meses de las elecciones presidenciales, nada está escrito sobre quién podrá ser el nuevo presidente de Colombia. Dependerá de la habilidad de los candidatos para hacer alianzas estratégicas. Según el gran estudio electoral de SEMANA, realizado por el Centro Nacional de Consultoría, ninguno tiene el triunfo asegurado.

Por el contrario, el porcentaje del voto en blanco y los que no quieren votar por ninguno de los que se encuentran en el partidor (23 por ciento en ambos casos) confirman la teoría de que la historia del sucesor de Iván Duque está por escribirse.

La izquierda, con Gustavo Petro, aunque va liderando, viene perdiendo terreno a tal punto que, entre mayo y septiembre, el candidato cayó 8 puntos porcentuales en la intención de voto y pasó del 25 al 17 por ciento. Esto, pese a que está arropado por el Pacto Histórico y diferentes sectores alternativos de ese espectro ideológico, como el Polo Democrático. Quizá por eso Petro batalla por quedarse con las bases de la Alianza Verde y la centroizquierda. De hecho, hoy, según la encuesta, el 23 por ciento de los militantes de ese movimiento votará por Petro.

El líder de la Colombia Humana también quiere conquistar los votos que más pueda en las bases del Partido Liberal. Allí, según el gran estudio electoral, tiene asegurados el 17 por ciento de los votos de la militancia. Eso explicaría el interés de Petro en viajar hasta Cali para acompañar el lanzamiento de la precandidatura presidencial del senador liberal Luis Fernando Velasco.

Se sabe que otros congresistas liberales, rebeldes con la dirección del expresidente César Gaviria, estarían dispuestos a irse a las toldas del petrismo. En el Partido de la U, Petro también cosecha votos (24 por ciento de intención de voto). Ese movimiento en especial tiene muchos pretendientes en la centroderecha y en la centroizquierda.

La mayor preocupación de Petro hoy debe ser Bogotá, donde ha venido perdiendo puntos, tras la violencia en el paro. En junio, el senador de la Colombia Humana tenía el 30 por ciento de la intención de voto en la capital del país, y, tres meses después, esa cifra cayó al 16 por ciento. Definitivamente, sus fortines se concentran en las costas caribe (29 por ciento) y pacífica (21 por ciento), donde les saca una amplia ventaja a sus contendores.

En la centroizquierda, el voto está disperso y hay un empate técnico entre Sergio Fajardo (7 por ciento), Juan Manuel Galán (6 por ciento) y la sorpresa del grupo, el exalcalde de Bucaramanga Rodolfo Hernández (5 por ciento).

En ese bloque hay una alta concentración de candidatos. Está la Coalición de la Esperanza, en la que Fajardo converge con Galán, la senadora Angélica Lozano, de la Alianza Verde, el senador Jorge Enrique Robledo, Humberto de la Calle y Juan Fernando Cristo, entre otros. Pero, a la vez, con el renacimiento del Nuevo Liberalismo, los Galán tienen múltiples propuestas para crear su propia consulta, alejarse de la Coalición de la Esperanza y contar con candidatos como Rodrigo Lara y, quizás, Alejandro Gaviria y Fajardo.

Los buenos resultados Galán se ven reflejados también en la posibilidad de que se enfrente a Petro en una segunda vuelta. En ese escenario, obtendría el 29 por ciento de los votos, y el exalcalde de Bogotá, el 32. Es importante destacar que la precandidatura de Galán viene creciendo y consolidándose en diferentes sectores. Eso sí, con su propuesta de regular todas las drogas tendrá que ser muy cauteloso. Según los resultados de la encuesta, el 78 por ciento rechaza la legalización.

En general, en la centroizquierda influyen los expresidentes Juan Manuel Santos y César Gaviria, quienes se han movido para lograr una gran convergencia que elija a un solo candidato que cuente con el apoyo del Partido Liberal, la Alianza Verde, Dignidad y el Nuevo Liberalismo.

La gran esperanza de este grupo, ante las dificultades judiciales que enfrenta Fajardo, era Alejandro Gaviria, el candidato de algunas élites políticas y empresariales. Algunos, como la representante a la Cámara Juanita Goebertus, salieron corriendo para subirse a ese bus, al que, sin medirse en las urnas, ya consideraban de la victoria.

Pero el gran estudio electoral de SEMANA demostró que, a pesar del boom mediático que acompañó su lanzamiento, este no fue suficiente y hoy las cuentas no le dan. La euforia, promovida por algunos medios de comunicación, no duró más de una semana, pues el exministro de Salud apenas marcó 3 por ciento en la intención de voto. Otro tema con el que tendrá que lidiar Gaviria es con su ateísmo.

Aunque está en todo su derecho y Colombia es un país laico, a muchos ciudadanos parece importarles esta circunstancia, y a tal punto que solo el 1 por ciento estaría dispuesto a votar por un ateo a la presidencia. En contraste, el 38 por ciento lo haría por un candidato creyente, y a un 57 por ciento no le importan las creencias religiosas de los aspirantes presidenciales.

Gaviria también enfrenta críticas, porque ha sostenido que es un candidato independiente. Pero es evidente que detrás de su aspiración está la infraestructura del Partido Liberal, lo que ha generado cuestionamientos, molestias y hasta desconfianza en algunos de los que pudieron considerarlo en un principio como una alternativa.

El apoyo de los expresidentes Gaviria y Santos también le han pasado una temprana factura. El almuerzo del exrector, en la casa de Santos, al que asistieron, entre otros, el general retirado Óscar Naranjo, la exministra María Lorena Gutiérrez y Alfonso Prada ha sido interpretado como una prueba irrefutable de que Alejandro Gaviria representa a unas élites y a la política de siempre. Llamó la atención que Gutiérrez negara dicha reunión, mientras que Gaviria la confirmó.

El poco apoyo a Gaviria ha llevado a muchos simpatizantes de la centroizquierda a mirar de nuevo hacia la campaña de Fajardo, quien, pese a todo, se ha mantenido y tiene viabilidad electoral. De hecho, en una eventual segunda vuelta frente a Petro, habría un empate técnico, teniendo en cuenta que la encuesta tiene un margen de error del 2,4 por ciento.

Petro tendría el 32 por ciento, y Fajardo, el 30 por ciento. El exgobernador se ha consolidado en la región de Antioquia y el Eje Cafetero, con un 38 por ciento de intención de voto, mientras que Petro llegaría al 22 por ciento.

Entre tanto, habría un cabeza a cabeza por Bogotá, donde el líder de la Colombia Humana alcanzaría 33 por ciento de apoyo, y Fajardo sumaría 32 por ciento.

Eso mismo ocurriría en la región centro (Petro tendría el 29 por ciento, y Fajardo, el 28). Aunque el exalcalde de Bogotá mantendría su preponderancia en las costas caribe y pacífica, Fajardo le sacaría una ventaja amplia en la región suroriental (Petro tendría el 19 por ciento, y Fajardo, el 36).

En la centroizquierda, uno de los grandes desafíos será evitar que las bases terminen en la campaña de Petro. Hay unos integrantes de la Alianza Verde que parecieran ya jugados para irse al Pacto Histórico, como Inti Asprilla y Camilo Romero. En la centroizquierda también han venido buscando acercamientos con las candidaturas de Federico Gutiérrez y Enrique Peñalosa.

Igualmente, ha llamado la atención la fuerza que ha tomado el ingeniero Rodolfo Hernández, pues está en empate técnico por el segundo lugar con Fajardo y Juan Manuel Galán. Hernández ya calcula que su movimiento puede elegir ocho senadores. Aunque las cosas en política pueden cambiar, el ingeniero anunció que no hará alianzas con nadie. A Hernández lo han venido cuestionando, precisamente, por las alianzas con políticos tradicionales de Santander para conformar sus listas al Congreso. Sin embargo, su discurso cala en sectores en los cuales parece tener un efecto teflón.

En el caso de la derecha y la centroderecha, la situación es distinta. Hoy no hay una figura única que aglutine a todos los sectores y lleve las banderas. El voto allí está atomizado entre diferentes candidatos, algunos de ellos matriculados en partidos, y otros en proceso de recolección de firmas como independientes. Este bloque amplio debe comprender que un candidato del uribismo solo probablemente no tiene el músculo para llegar a la Casa de Nariño. El desgaste natural del Gobierno pasa una evidente cuenta de cobro.

En el gran estudio electoral de SEMANA, la precandidatura mejor posicionada del uribismo es la de la senadora María Fernanda Cabal con 4 por ciento de la intención de voto. El exministro Óscar Iván Zuluaga, quien ha recogido varios apoyos en su partido y entre los conservadores, no logra entusiasmar a unas mayorías significativas. El 22 de noviembre se sabrá cuál será el candidato de Uribe, por lo menos en el Centro Democrático, el cual, indiscutiblemente, tendrá que hacer coaliciones con otros sectores para tener viabilidad.

Fuera del uribismo, pero con tesis de la centroderecha, aparece el exalcalde de Medellín Federico Gutiérrez, con el 4 por ciento de la intención de voto. Gutiérrez está recorriendo el país, recogiendo firmas para inscribir su candidatura como independiente, pero no ha descartado alianzas ni apoyos que podrían estar no solo en su espectro ideológico, sino también en el llamado centro. Gutiérrez es partidario de consolidar una consulta en marzo de 2022, de la que salga un candidato único con chance de ganar la presidencia. Aunque no es claro que se una con una figura como Cabal, a quien la puede considerar radical.

Ese ajedrez dependerá mucho de quién gane la consulta del Centro Democrático. Los mayores respaldos a la candidatura de Gutiérrez, según la encuesta, están en el Centro Democrático (16 por ciento), un porcentaje superior a los de Cabal y Zuluaga. Gutiérrez también tiene apoyos entre los conservadores, la Alianza Verde, el Partido de la U y, minoritariamente, en el Partido Liberal.

En la encuesta, el exalcalde Enrique Peñalosa obtuvo el 1 por ciento de la intención de voto. Está recogiendo firmas por el país y ha dicho que es importante consolidar una coalición que elija a un candidato único en marzo. El mayor apoyo a Peñalosa está en el Centro Democrático (4 por ciento).

El uribismo y el sector de la derecha y la centroderecha saben que se están jugando perder la presidencia. ¿Cuál será su estrategia para lograr alianzas que garanticen los votos para volver a ganar? ¿Tendrán que moderar posiciones radicales frente a temas como la JEP y los acuerdos de La Habana?

Sin duda, el tema de la seguridad será uno de sus fuertes. En cuanto a la cadena perpetua para violadores y asesinos de niños, que se acaba de caer en la Corte Constitucional, parecen estar sintonizados con los ciudadanos, pues, según la encuesta, el 90 por ciento apoya esta iniciativa.

Otro factor determinante para las elecciones de 2022 será el rumbo que tome el Partido Conservador. Si el exministro de Hacienda Mauricio Cárdenas, del Gobierno Santos, se queda con esa candidatura, es muy probable que el partido termine en la coalición de la centroizquierda.

Ese es uno de los objetivos de Santos. Si la candidatura la gana el exministro Juan Carlos Echeverry, no hay claridad de cuál dirección tomarían los conservadores, puesto que él también ha tenido acercamientos con Uribe. Por otra parte, existe la posibilidad de que el senador David Barguil, muy popular por su retórica contra los bancos, logre aglutinar la maquinaria y las bases de su partido, lo cual llevaría al movimiento azul hacia el bloque de la centroderecha y derecha.

Asimismo, hay un protagonista de bajo perfil que puede inclinar la balanza en el Partido Conservador: el contralor Carlos Felipe Córdoba, casado con Marcela Yepes, hija del presidente del movimiento, Omar Yepes. Córdoba se ha convertido en un personaje muy poderoso en la política colombiana.

En los corrillos políticos dicen que vuela con los motores apagados. Él podría incidir en el destino final de los casi 2 millones de votos que puede poner esta colectividad, una cifra determinante para la segunda vuelta. El contralor Córdoba es conocido por sus conexiones con varios sectores políticos. Lo que ocurra con el Partido Conservador será clave en lo que viene. Al fin y al cabo, es visto como una niña bonita en las elecciones, a la que todos pretenden.

Otro jugador imposible de descartar es el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, quien ha dicho que no se lanzará a la presidencia; pero la política es cambiante. Y otros se atreven a pronosticar que podría llegar en la recta final, y esto sí cambiaría las coaliciones, las alianzas, la carrera por la Casa de Nariño y le pondría otro ritmo a la contienda.

La de 2022 será una elección atípica, en la que los candidatos no solo tendrán que ser muy recursivos a la hora de hacer campaña, sino que rápidamente entre ellos se irán eliminando de tal forma que en marzo se conocerán los nombres que aparecerán en el tarjetón en mayo. Todo dependerá de la habilidad de negociar los apoyos. Por eso, en el mundo político ya muchos dicen que esta será una elección con tres vueltas: la de las consultas en marzo, la primera vuelta en mayo, y la segunda y definitiva en junio. Cualquier error en la estrategia se pagará caro.

FICHA TÉCNICA

PERSONA NATURAL O JURÍDICA QUE LA REALIZÓ: Centro Nacional de Consultoría S. A. • PERSONA NATURAL O JURÍDICA QUE LA ENCOMENDÓ: revista SEMANA • FUENTE DE FINANCIACIÓN: revista SEMANA • UNIVERSO EN ESTUDIO: mujeres y hombres mayores de 18 años, residentes en la zona urbana de los municipios de Colombia. Como mecanismo de estratificación estadística se establecieron 6 regiones geográficas de la siguiente manera: (1) ANTIOQUIA + EJE CAFETERO: Antioquia, Caldas, Quindío y Risaralda; (2) BOGOTÁ: Bogotá D. C.; (3) CARIBE: Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba, La Guajira, Magdalena, Sucre, San Andrés y Providencia; (4) CENTRO: Boyacá, Cundinamarca, Huila y Tolima; (5) PACÍFICO: Cauca, Chocó, Nariño y Valle del Cauca y (6) SURORIENTE: Arauca, Caquetá, Casanare, Meta, Norte de Santander, Putumayo y Santander. • DISEÑO DE MUESTREO: el diseño de muestreo es probabilístico, en cuatro etapas y estratificado con selección de muestras aleatorias simples de unidades estadísticas en cada etapa. En la primera etapa de muestreo se realizó una selección de municipios dentro de cada región geográfica (estrato estadístico), considerando a Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena como municipios de inclusión forzosa en la muestra; del resto de municipios en el universo en estudio se realizó la selección aleatoria simple de 35 de ellos. En la segunda etapa se realizó una selección aleatoria de manzanas cartográficas dentro de los municipios seleccionados, a partir del marco de muestreo. En la tercera etapa se seleccionaron hogares dentro de las manzanas cartográficas seleccionadas (en cada manzana se seleccionaron 5 hogares) y en la etapa final, a un adulto dentro del hogar. La selección de las unidades estadísticas se operacionalizó a través del algoritmo denominado “coordinado negativo”. El marco de muestreo utilizado es el Marco Geoestadístico Nacional provisto por el Dane. El marco de muestreo es el dispositivo que permite ordenar el operativo de campo y ofrecer garantía de que la implementación de dicho operativo corresponde a los lineamientos metodológicos establecidos para la investigación. La unidad geográfica mínima que contiene dicho marco es la manzana cartográfica en las cabeceras de los municipios de Colombia • TAMAÑO DE MUESTRA: 2.019 casos en 40 municipios de todas las regiones de Colombia • MARGEN DE ERROR Y NIVEL DE CONFIANZA: margen de error de muestreo de 2,4 % y 95 % de confianza • TEMAS A LOS QUE SE REFIERE: percepciones y expectativas ciudadanas sobre la realidad social y política colombiana y sobre el ambiente preelectoral. Evaluación ciudadana de sus gobernantes • PREGUNTAS QUE SE FORMULARON: 24 preguntas. Para mayor detalle, por favor, remitirse al cuestionario (ver archivo adjunto) • CANTIDAD DE ENCUESTADORES Y MÉTODO DE SUPERVISIÓN: en el levantamiento de información participaron 90 encuestadores. El método de supervisión consistió en monitorizar el 17,5 % de los casos. La recolección de información en campo se realizó con Dispositivos Móviles de Captura (Tablet) lo que permitió grabar en audio cada encuesta y capturar la coordenada geográfica del lugar donde se realizó • PERIODO TRABAJO DE CAMPO: 3 a 8 de septiembre de 2021 • TÉCNICA DE RECOLECCIÓN: encuesta presencial en hogares • Nota: el Centro Nacional de Consultoría se encuentra inscrito en el Registro de Encuestadores del Consejo Nacional Electoral. Este informe atiende los lineamientos de la norma ISO 20252:2012.