El 3 de noviembre de 2026, a las 4:13 a. m., hora de Colombia, ocurrió un sismo de magnitud 5.4 en el municipio de Chaparral, Tolima, a unos 26 kilómetros al occidente de la cabecera municipal y a 10 kilómetros de profundidad. Se trató del evento más grande registrado en esa zona desde que comenzó la actividad sísmica de septiembre.
La pregunta que corresponde responder ahora es cómo se relaciona este sismo con el enjambre que lleva seis semanas activo en Chaparral. La respuesta tiene dos componentes: la geometría y el tamaño.


La geometría lo vincula al enjambre. El enjambre se ha venido alineando a lo largo de una franja estrecha orientada hacia el nornoreste. El sismo del 3 de noviembre cae sobre esa misma línea, a menos de medio kilómetro de ella, en su extremo suroccidental. El tipo de falla que rompió es compatible con esa orientación.
La densidad de la actividad previa lo deja al margen. El enjambre concentra el 94 % de sus eventos en un volumen compacto y ese volumen queda a unos 17 kilómetros al nororiente del sismo del 3 de noviembre. En el entorno de 10 kilómetros alrededor del nuevo epicentro, el boletín registra solo 10 de los 1458 eventos del enjambre, todos ellos de finales de septiembre. El evento ocurrió, además, unos siete kilómetros más arriba que el grueso de la actividad.
La lectura que sostiene la evidencia es la siguiente: el sismo del 3 de noviembre rompió sobre la prolongación suroccidental del sistema que alimenta el enjambre, en un tramo donde la actividad previa había sido escasa. La zona estaba migrando hacia allá desde finales de octubre: el 30 de octubre ocurrió un sismo de magnitud 4.3 cinco kilómetros más al suroccidente todavía.
Hay un segundo cambio que conviene registrar. Un enjambre se define por no tener un evento dominante: todos sus sismos son de tamaño parecido. Hasta el 16 de octubre, el enjambre de Chaparral cumplía esa definición, con un máximo de 4.5 y un segundo máximo también de 4.5. El sismo del 3 de noviembre está cerca de una unidad de magnitud por encima de ese techo, lo que corresponde a una secuencia con sismo principal. Visto desde hoy, la actividad de septiembre y octubre se podría clasificar como la fase premonitora de este sismo. Los reportes anteriores ya advertían que esa distinción solo puede establecerse en retrospectiva.
Conviene dimensionar el evento. Un sismo de magnitud 5.4 a 10 kilómetros de profundidad es moderado. El USGS estima intensidad máxima VI y emitió alerta verde, su categoría de menor impacto esperado.
1. Parámetros de fuente
El USGS-NEIC sitúa el epicentro en 3.739° N, 75.720° W, a 24 kilómetros al nornoroeste de Rioblanco y a unos 26 kilómetros al occidente de la cabecera de Chaparral, con una profundidad de 10 kilómetros y magnitud 5.4.
Dos advertencias sobre estas cifras. La profundidad de 10,0 kilómetros exactos es el valor que el USGS asigna por defecto cuando no logra resolverla; su inversión del mecanismo focal sí la resuelve y arroja 11,5 kilómetros. Para un sismo continental de este tamaño, la profundidad calculada con estaciones lejanas tiene una incertidumbre grande y la localización del SGC con la red local será la que valga. La magnitud del boletín nacional se mide en una escala distinta a la del USGS, de modo que las dos cifras pueden diferir y ambas ser correctas.
El mecanismo calculado por el USGS corresponde a una falla inversa: un bloque de roca cabalgó sobre el otro a lo largo de un plano inclinado, en un régimen donde la corteza se está acortando. La orientación de ese plano, hacia el nornoreste, coincide con la dirección a lo largo de la cual se distribuye el enjambre.
2. Contexto espacial: la relación con el enjambre
La imagen muestra el contexto espacial del sismo del 3 de noviembre frente al enjambre de Chaparral: (a) mapa de los 1.458 eventos del enjambre registrados en el boletín del SGC hasta el 16 de octubre, coloreados por fecha, con la traza A–Aʹ del eje del cúmulo; (b) sección vertical a lo largo de A–Aʹ.
La estrella marca el sismo del 3 de noviembre y el círculo abierto el de magnitud 4.3 del 30 de octubre, ambos del catálogo del USGS. La banda gris señala el tramo que concentra el 94 % de la actividad del enjambre.

¿Qué muestra la geometría?
El enjambre de Chaparral acumula 1.458 eventos en el boletín con corte al 16 de octubre, con profundidad mediana de 18,7 kilómetros y un error mediano en profundidad de 3,0 kilómetros. Su forma es la de un cúmulo compacto alargado: el 94 % de los eventos se agrupa en un tramo de 10 kilómetros y ese cúmulo se extiende a lo largo de una línea orientada 37 grados al nornoreste.
El sismo del 3 de noviembre cae a 0,4 kilómetros de esa línea. Esa coincidencia de orientación es el argumento más fuerte a favor de que ambos rompieron el mismo sistema de fallas y se refuerza con el tipo de falla inversa sobre un plano de la misma orientación.
Medido a lo largo de esa línea, el evento queda 16,6 kilómetros al suroccidente del centro del cúmulo, justo en el punto más extremo que la actividad había alcanzado. En un radio de 10 kilómetros alrededor del nuevo epicentro, el boletín contiene 10 eventos del enjambre, el 0,7 % del total, todos ocurridos entre el 20 y el 30 de septiembre, con una profundidad mediana de 3,3 kilómetros. El sismo del 3 de noviembre, a 11,5 kilómetros, se sitúa entre esos eventos someros y el núcleo profundo del enjambre.
La sección vertical de la imagen deja ver las tres piezas a la vez: el núcleo denso a 19 kilómetros de profundidad, el puñado de eventos someros en el extremo suroccidental y el sismo del 3 de noviembre más allá de ambos.
¿Qué se puede afirmar y qué no?
Se puede afirmar que el sismo del 3 de noviembre está alineado con el enjambre, que comparte con él la orientación estructural, y que prolonga hacia el suroccidente el tramo donde la actividad se venía extendiendo desde finales de octubre.
También es posible afirmar que el evento ocurrió por fuera del volumen donde se concentró la actividad de septiembre y octubre, y a menor profundidad.
Queda pendiente establecer si la falla que rompió el 3 de noviembre es la misma estructura del enjambre o una estructura contigua del mismo sistema.
Resolverlo requiere la relocalización relativa de los eventos con formas de onda, que reduce el error de posición de kilómetros a centenares de metros.
Con las localizaciones de rutina la pregunta no se puede cerrar. Queda pendiente también el mecanismo que alimentó la fase premonitora. Las dos hipótesis planteadas en septiembre siguen abiertas: migración de fluidos y deslizamiento asísmico. Para separarlas hacen falta la relocalización mencionada y el cálculo de transferencia de esfuerzos desde el modelo de falla del sismo de magnitud 7.4 del Chocó del 10 de agosto.
Una limitación del análisis: las tres semanas anteriores a este sismo, del 17 de octubre al 3 de noviembre, están ausentes del boletín disponible. En ese tramo solo se conocen los dos eventos que el USGS detectó, de magnitudes 4.3 y 5.4. Falta, por tanto, la información que diría si el enjambre venía acelerando o decayendo en los días previos y si la migración hacia el suroccidente fue gradual o súbita. Ese dato es relevante para la interpretación y se incorporará en la actualización.
La figura muestra la sismicidad del occidente de Colombia desde el 1.° de agosto de 2026, separada por series: (a) profundidad contra tiempo; el tamaño del símbolo escala con la magnitud; (b) número acumulado de eventos por serie. Las estrellas marcan el sismo de magnitud 7.4 de San José del Palmar y el del 3 de noviembre. El tramo sombreado corresponde al período sin boletín del SGC disponible.

Esta figura muestra el enjambre de Chaparral en el tiempo: (a) magnitud de cada evento; la línea discontinua marca el máximo del enjambre antes del 3 de noviembre y el corchete la diferencia de magnitud con el evento de ese día; (b) número acumulado de eventos y número de eventos por día. Los símbolos abiertos y la estrella proceden del catálogo del USGS.

3. Daños y afectaciones
El ShakeMap del USGS reporta intensidad máxima VI en la escala de Mercalli modificada, con aceleración pico de 0,28 g. La exposición estimada es de unas 9.000 personas en intensidad VI y cinco millones en intensidad IV. La cabecera de Chaparral, con 47.000 habitantes, quedó en intensidad cercana a IV, igual que Rioblanco, Ataco, Ortega y Roncesvalles.
El sistema Pager del USGS emitió alerta verde tanto para víctimas como para pérdidas económicas, su categoría de menor impacto: baja probabilidad de daño y de afectación a personas. El sistema advierte que el parque construido de la zona incluye tipologías vulnerables de muro de tierra y que sismos recientes en esta región han producido deslizamientos de ladera y licuefacción. En un municipio de ladera y en temporada de lluvias, los deslizamientos y el bloqueo de vías son la afectación más probable.
Hay un factor que agrava la lectura. La población de Chaparral lleva seis semanas de sismicidad continua y una parte de las edificaciones ya acumula daño de los eventos de septiembre y octubre. Una intensidad VI sobre una estructura previamente agrietada produce más daño que la misma intensidad sobre una estructura intacta.
Las cifras oficiales de la emergencia son las que publiquen el SGC, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, la Alcaldía de Chaparral y la Gobernación del Tolima. Este reporte es un complemento académico.
Referencias
- Båth, M. (1965). Lateral inhomogeneities of the upper mantle. Tectonophysics, 2(6), 483–514.
- Reasenberg, P. A., & Jones, L. M. (1989). Earthquake hazard after a mainshock in California. Science, 243(4895), 1173–1176.
- Servicio Geológico Colombiano. (2026). Boletín de sismicidad, Red Sismológica Nacional de Colombia. Exportación con corte al 16 de octubre de 2026, 23:46 UTC. Bogotá, Colombia.
- U.S. Geological Survey. (2026). M 5.4 - 24 km NNW of Rioblanco, Colombia. Event page us7000tv4i. Earthquake Hazards Program, National Earthquake Information Center.
- Vidale, J. E., & Shearer, P. M. (2006). A survey of 71 earthquake bursts across southern California: Exploring the role of pore fluid pressure fluctuations and aseismic slip as drivers. Journal of Geophysical Research: Solid Earth, 111(B5), B05312.
REPORTE PRELIMINAR E INFORMACIÓN EN DESARROLLO. Los parámetros del evento del 3 de noviembre proceden de la solución preliminar del USGS-NEIC. Al momento de redactar, la plataforma de consulta del Servicio Geológico Colombiano (SGC) se encontraba fuera de servicio. El análisis del enjambre se calculó sobre el boletín de la Red Sismológica Nacional de Colombia con corte al 16 de octubre de 2026: las tres semanas previas a este sismo están, por tanto, incompletas en las figuras y en los conteos.
Este documento será actualizado cuando el boletín esté disponible. Corte de información: 3 de noviembre de 2026, 12:00 UTC.
