El concejal de Bogotá Marco Acosta se pronunció frente al aumento de la tarifa del Sistema TransMilenio, que desde el 14 de enero de 2026 quedará fijada en $ 3.550 para los servicios zonales y troncales, un incremento de $ 350 (10,9 %) frente al año anterior. Según indicó, el ajuste tiene un impacto directo en el gasto mensual de los usuarios y en la canasta familiar.
“El aumento del pasaje golpea directamente el bolsillo de los bogotanos. Un usuario promedio que hace dos viajes diarios durante 22 días al mes deberá destinar más de $ 156.000 mensuales solo en transporte público, afectando de manera sensible la canasta familiar”, afirmó.
El cabildante sostuvo que, pese al incremento del salario mínimo del 23,7 %, el transporte público sigue representando cerca del 10 % del salario base. En ese contexto, advirtió que el problema no radica en decisiones del Distrito, sino en compromisos pendientes del Gobierno Nacional.
“Es necesario decir una verdad incómoda: este no es un problema de voluntad del Distrito, es un problema de incumplimiento del Gobierno nacional. Hoy la Nación mantiene un compromiso con el sistema de transporte por $ 938 mil millones, recursos que han sido anunciados, pero no girados de manera completa ni oportuna”, señaló.

Acosta agregó que esa situación traslada la presión financiera al Distrito y se refleja en el valor del pasaje. “Por eso, hay que ser claros: aquí no hay una discusión técnica, hay una discusión política”, subrayó. También explicó que el aumento del salario mínimo incide en los costos de operación. “TransMilenio no solo tiene conductores. Cuenta con cerca de 35.000 trabajadores. La nómina se encarece, los costos suben y pretender que esto no afecte la tarifa es irresponsable y, en algunos casos, electoralista”, dijo.
El concejal insistió en que, de cumplirse la financiación pactada por parte de la Nación, la tarifa no tendría que incrementarse, y cuestionó que el Distrito asuma un déficit que corresponde en buena parte al nivel nacional. En cuanto al Fondo de Estabilización Tarifaria (FET), alertó sobre su situación si se mantienen los mismos mecanismos de financiación. “Subir la tarifa sin explorar alternativas estructurales es una salida fácil que no resuelve el problema de fondo”, indicó.

En ese sentido, recordó debates previos sobre nuevas fuentes de financiación impulsados cuando Carlos Fernando Galán era concejal y durante la administración de la entonces alcaldesa Claudia López. Entre las alternativas mencionó la revisión y renegociación de contratos con operadores, la estructuración de proyectos APP para infraestructura, el fortalecimiento de ingresos complementarios mediante publicidad y el aprovechamiento comercial de estaciones y portales, así como la modernización de la pauta del sistema.
Finalmente, Acosta llamó a la ciudadanía a combatir la evasión, que en 2024 le costó al sistema $ 262.435 millones, y a fortalecer la cultura ciudadana. “El llamado al Distrito es claro: necesitamos nuevas fuentes de financiación para estabilizar el Fondo de Estabilización Tarifaria. Y al Gobierno nacional le digo sin rodeos: cumplan con la financiación pactada. En gran medida, el aumento del pasaje es consecuencia de su incumplimiento”, concluyó.










