La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) frenó este fin de semana la preparación de una fiesta de techno ilegal que se pretendía llevar a cabo en los Cerros Orientales de Bogotá, una zona de especial protección ambiental.

Según la Alcaldía Mayor de Bogotá, el evento que se tenía previsto en la localidad de Chapinero fue detectado por las autoridades tras la promoción realizada por los propios organizadores en redes sociales. En la convocatoria se ofrecían espacios para la instalación de carpas y puntos de venta de agua, bebidas alcohólicas y cigarrillos, lo que va en contravía con lo establecido en la Resolución 1766 de 2016.

De acuerdo con la información oficial otorgada por la CAR, la actividad no contaba con ningún tipo de permiso y se realizaba en una zona protegida, lo que constituye una infracción a las normas ambientales y de uso del suelo.
“Esta actividad que pretendían realizar se encuentra fuera de los usos permitidos para la zona de reserva según la normatividad ambiental emitida por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible”, señaló Yuber Cárdenas, director de la CAR.
El director especificó la normativa en la que el ministerio lo prohíbe: “En su numeral 9 establece claramente la prohibición de actividades como recreación activa, realización de fogatas o actividades que impliquen el uso del fuego, disposición de basuras, desechos u otros residuos que resulten ser contaminantes”.

Las autoridades señalaron que este tipo de eventos ilegales generan impactos negativos en los Cerros Orientales de Bogotá, considerados una reserva forestal protectora y uno de los principales pulmones ecológicos de la capital.
Por esta razón, la CAR ha realizado desde 2024 un total de 56 operativos de control en situaciones similares, atendiendo denuncias ciudadanas que alertan sobre la realización de fiestas en zonas ecológicamente vulnerables, así como la disposición ilegal de escombros, quemas a cielo abierto, invasiones y afectaciones a la fauna y flora, entre otras problemáticas.
“Los Cerros Orientales constituyen uno de los mayores patrimonios naturales de los bogotanos y las bogotanas; actuar como autoridad ambiental es nuestra misión, pero sensibilizar a la ciudadanía sobre su cuidado y conservación es de vital importancia; la protección es competencia de todos, no solo de las instituciones“, señaló el director Cárdenas.
La CAR hizo un llamado a la corresponsabilidad ciudadana, señalando que la protección de los Cerros Orientales no depende únicamente de las autoridades. Insistió en que el uso indebido de estos espacios pone en riesgo no solo el medioambiente, sino también la seguridad de las personas.

