La patrullera Jessica Castro y el patrullero Emanuel Hernández, integrantes de la Policía Nacional adscritos a la Estación de Policía Suba, brindaron atención oportuna a una mujer en situación de calle que se encontraba en pleno trabajo de parto dentro de un taxi en el sector de El Rincón, en el noroccidente de Bogotá.

Los hechos se desencadenaron mientras los uniformados adelantaban labores de patrullaje de rutina y fueron alertados por la central de radio sobre una emergencia ciudadana en la carrera 100A, en las inmediaciones del parque Villas de Mencón.

Al arribar al sitio, los uniformados constataron la gravedad de la situación al observar a la ciudadana en avanzado proceso de alumbramiento en la parte trasera del vehículo de servicio público.
Ante la inminencia del nacimiento y la urgencia de la contingencia, la patrulla actuó de inmediato solicitando la valiosa colaboración de los residentes del sector para conseguir rápidamente un par de guantes quirúrgicos y otros insumos de protección.
Con el apoyo solidario de la comunidad, que reaccionó de manera ágil ante la petición, los policías recibieron exitosamente al recién nacido al interior del automotor, realizando las maniobras básicas de primeros auxilios.
Posteriormente, colocaron al bebé directamente sobre el pecho de la madre para lograr estabilizar sus signos vitales y mantener su calor corporal.
Traslado al Hospital de Suba y vocación de servicio
Priorizando en todo momento la protección de la vida de ambos ciudadanos, los agentes coordinaron el traslado inmediato en el mismo taxi hacia el Hospital de Suba, con el objetivo de que recibieran valoración y atención médica especializada de forma urgente.
En Suba, Bogotá, la Policía Nacional atendió un caso inusual: una mujer se encontraba en labores de parto dentro de un taxi, por lo que los uniformados tuvieron que intervenir para garantizar el bienestar de la madre y del bebé. https://t.co/f0wz5K8LNE pic.twitter.com/FH743MQBdk
— Revista Semana (@RevistaSemana) November 3, 2026
El reporte preliminar entregado por el centro asistencial confirmó que la mujer ingresó consciente y estable, mientras que el recién nacido también se encontraba en óptimas condiciones de salud gracias a la intervención previa.
En sus declaraciones institucionales posteriores al suceso, ambos efectivos policiales expresaron la enorme satisfacción personal y profesional que representó para ellos poder salvaguardar y traer una nueva vida al mundo en medio de sus exigentes labores diarias de vigilancia.
Destacaron que, más allá de garantizar la seguridad en las calles, su vocación de servicio les permite actuar con empatía y rapidez frente a este tipo de escenarios vitales.
Este acontecimiento reafirma el compromiso de la institución y evidencia que su personal se encuentra plenamente preparado para reaccionar ante contingencias médicas de extrema urgencia en la capital del país, velando siempre por el bienestar de los habitantes.
