valle del cauca

Cali: $10 millones de recompensa por autores de crimen de mujer asesinada por robarle el celular

El homicidio de Yinna Florence Orozco Ramírez se perpetró en el barrio Normandía.


A raíz del asesinato de Yinna Florence Orozco Ramírez, de 36 años de edad, el Secretario de Seguridad y Justicia de Cali, Carlos Javier Soler Parra, indicó sobre las 12:00 p.m. de este viernes que desde esa dependencia ofrecen una recompensa de hasta $10 millones por información que permita individualizar, judicializar y capturar al responsable del crimen, que fue perpetrado el pasado miércoles, 11 de mayo, aproximadamente a las 3:00 p.m. en la avenida 5 oeste con calle 2 oeste, en el barrio Normandía.

“Como Alcaldía de Santiago de Cali, como funcionarios públicos, encargados de la seguridad; queremos decirle a la población que nos duele mucho el vil asesinato de la señora Yinna Orozco, ocurrido el pasado miércoles en Normandía. Es importante decir que ella era una persona que veía por sus padres junto a su esposo”, manifestó Soler Parra.

El secretario de Seguridad, además reveló detalles del trágico momento que vivió la señora Yinna. “Fue asaltada, le colocaron un arma, entregó su celular sin poner resistencia, y cuando intentan llevársele el bolso, trata de decir que no porque ahí tenía unas fórmulas médicas de sus padres, en ese momento le disparan y la asesinan”, señaló.

Asimismo, Soler indicó que el hombre que le arrebató la vida a la señora Yinna, está siendo identificado. “Después de cometer el homicidio, el sujeto se monta en su moto y sale hacía el sector de El Aguacatal, donde hay varias cámaras de seguridad; se está haciendo un trabajo interesante con la Fiscalía, la Sijín y el CTI. Y queremos como Alcaldía, solidarizándonos con esto, decir que también estamos aunados porque esto no puede dejarse pasar, esto fue un homicidio de una persona humilde, trabajadora y queremos ofrecer, por instrucción del señor alcalde, Jorge Iván Ospina, hasta $10 millones de recompensa para individualizar, judicializar y capturar al responsable. El trabajo va avanzando, pero queremos dinamizarlo y queremos que la ciudadanía se una como tal para que esta persona, asesino, deba estar donde debe, en la cárcel”, dijo.

La trágica historia de Yinna Florence Orozco

En el barrio Normandía de Cali, donde conocían a Yinna, lamentan grandemente su muerte, la cual fue ocasionada por un desconocido, mientras ella se encontraba esperando un “motorratón” para recoger a su pequeña hija de cuatro años de edad, quien se encontraba en el jardín.

“Mi hija salió a recoger la niña, mi nietica, iba al jardín del Bienestar Familiar, donde la tenemos inscrita, por allá en el barrio San Cayetano; a Yinna le estaba cogiendo la tarde, eran las 3:00 p. m., hora en la que debía recogerla; entonces se paró en Normandía, sacó el celular para llamar a un motorratón y que la llevara urgente; sin embargo, en ese momento le cayó un bellaco en una moto, un muchacho joven de contextura delgada, le quitó el celular y le dijo: ‘Pásame el bolso’, ella forcejeó con él, cayó al suelo, en ese instante el tipo le pegó el tiro en el pecho y se fue”, le dijo a SEMANA el señor Ediber de Jesús Florence, padre de la joven asesinada.

El acongojado padre también mencionó que en el momento del trágico hecho, él se encontraba en el centro de Cali realizando unas diligencias con su hijo mayor, mientras que su esposa, la madre de Yinna, se encontraba en la casa. “Mi mujer estaba en la casa cuando le avisaron, bajó y ya la habían llevado a la clínica, yo andaba por el centro con mi hijo haciendo unas vueltas. Nos contaron que una vecina la alzó, la metió a un kiosko restaurante, después la llevaron a la Clínica Sebastián de Belalcázar, donde falleció mi niña; me llamaron a decirme que le había dado un paro en el corazón, y no habían podido hacer nada más por ella”, relató don Ediber.

Asimismo, recalcó que su hija era una mujer muy noble y servicial. “No se metía con nadie en el barrio, era muy excelente en todos los sentidos, siendo hija, madre, esposa y hermana. Era muy noble con nosotros, por ejemplo, yo soy hipertenso y no puedo salir solo a la calle, entonces ella me sacaba a las citas médicas y demás recorridos que tuviera que hacer. Incluso, hacemos ‘maromas’ con el transporte porque en Normandía casi no tenemos acceso al mismo, por eso es que cogemos motorratones, y eso que a veces ni siquiera hay de esos”, aseguró a SEMANA el señor Florence.

Además, contó que su hija se encontraba estudiando en un programa de Bienestar Familiar porque quería salir adelante. “No es porque sea mi hija, pero ella era un ángel con todo el mundo, incluso, en la misma casa vivíamos mi esposa, mi hija Yinna, mi yerno que trabaja para una compañía de vigilancia, mi nietica, mi hijo mayor que tiene 46 años y yo, todos manteníamos una buena convivencia. Mi Yinna y su esposo tenían un hogar tan lindo, no peleaban, se respetaban mucho”, aseveró.