En el marco de la temporada de lluvias que afecta al suroccidente colombiano desde finales de enero y que forma parte de fenómenos hidrometeorológicos de alcance nacional, las autoridades del Valle del Cauca han reforzado las medidas de vigilancia, monitoreo y atención de emergencias en distintos municipios del departamento. La situación climática ha sido caracterizada por precipitaciones persistentes que han generado crecientes súbitas, desbordamientos de ríos e inundaciones en zonas urbanas y rurales.
Desde principios de año, el Valle del Cauca se encuentra en estado de alerta constante por lluvias intensas, lo que ha llevado a los organismos de gestión del riesgo a tomar acciones preventivas y de atención ante el aumento en los niveles de los caudales y las emergencias asociadas. El secretario departamental de Gestión del Riesgo, Francisco Tenorio, declaró calamidad pública en enero de 2026 ante el impacto de las lluvias en varios municipios, con avances en planes de respuesta articulados con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).

“Seguimos presentando afectaciones en el departamento del Valle del Cauca debido a las fuertes lluvias que se han presentado en las últimas horas”, señaló Tenorio. Las autoridades han señalado que al menos seis municipios del Valle del Cauca han reportado afectaciones significativas por las precipitaciones. Estos son:
- Tuluá: El desbordamiento de un río afectó 30 viviendas en diferentes barrios, con presencia de bomberos y gestión del riesgo evaluando daños y posibles evacuaciones.
- El Cerrito: Se registraron al menos 20 viviendas inundadas por el aumento del caudal de uno de los afluentes que cruza la zona urbana.
- Localidades como Jamundí, Ginebra, Buga y San Pedro también presentan emergencias relacionadas con inundaciones, crecientes de quebradas y saturación de suelos, complicando la movilidad y el acceso a servicios básicos en sectores rurales y periurbanos.

Las autoridades han mantenido activas las alertas meteorológicas en estas zonas, recomendando a la población extremar las medidas de precaución, evitar cruzar ríos o quebradas crecidas y mantenerse informada sobre el estado de las vías y las condiciones climáticas, especialmente en puntos cercanos a ríos y quebradas que han mostrado tendencia a crecer rápidamente ante lluvias continuas.
La situación en el Valle del Cauca es una de las caras de la coyuntura climática en nuestro país, donde las lluvias torrenciales han generado emergencias en diversos departamentos, principalmente en Córdoba. Reportes meteorológicos recientes señalan que desde finales de enero al menos 16 departamentos han sido afectados por inundaciones y deslizamientos de tierra, dejando daños materiales significativos y miles de hogares afectados.

Las autoridades municipales, departamentales y los organismos de socorro permanecen en alerta permanente y coordinan acciones de atención para responder a las afectaciones, evaluar daños e implementar medidas de mitigación frente al riesgo hidrometeorológico, mientras se vigilan los pronósticos climáticos para los próximos días.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) también ha informado que, para este febrero de 2026, centenares de municipios del país se mantienen en riesgo de deslizamientos e inundaciones debido a la persistencia de precipitaciones y acumulación de agua en el terreno. En su último reporte, el Ideam indicó que 455 municipios a nivel nacional presentan alertas por riesgo de deslizamientos, incluyendo zonas del Pacífico, donde el departamento vallecaucano se ubica, con condiciones de nivel naranja y rojo en algunas cuencas hidrográficas.
