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También visitó los soldados heridos que son atendidos en el Hospital Universitario Valle de Lili
El presidente lideró un Consejo de Seguridad en Buenos Aires, Cauca - Foto: Cortesía Presidencia de la República

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Sanos y salvos fueron hallados los siete militares desaparecidos tras la emboscada en Buenos Aires, Cauca

En la Clínica Valle de Lili se encuentran los uniformados que resultaron heridos.

Con vida fueron encontrados los siete militares que inicialmente habían sido reportados como desaparecidos tras el brutal ataque registrado en la madrugada de este martes 6 de diciembre, en la vereda Munchique que pertenece al municipio de Buenos Aires, en el departamento del Cauca.

De acuerdo con el comandante del Ejército Nacional, general Luis Mauricio Ospina Gutiérrez, la tropa se encontraba acampando cerca a las viviendas que hay en la zona cuando se inició el hostigamiento con granadas, tatucos y ráfagas de fusil.

Explicó que tres de los militares heridos aún se encuentran en las Unidades de Cuidado Intermedio y cuatro más en Cuidado Intensivo, después de ser sometidos a intervenciones quirúrgicas. También hay una civil que resultó lesionada, pero se recupera en un centro asistencial.

En la Clínica Valle de Lili se encuentran los uniformados Nilson Javier Rosero Arroyo, Adrián Felipe Taquinas Escue, Jhoan Silva Castillo, Adrián David Soto Valencia, Adrián Esteban Noriega Castillo, Blair René Rivas Narváez y Jeferson David Obando Solís; quienes cuentan con edades entre los 18 y los 25 años.

En el ataque perdieron la vida los militares Yonny Saac Ruíz de Timbiquí, Cauca; Jhonatan Ordóñez Pestaña, Esleider Alexander Portocarrero y Jean Alberto Rodríguez Obando, oriundos de Cali; Jerson Rafael Mamián Mojomboy de La Vega, Cauca; y Luis Armando Vélez Moreno de Buenaventura. Todos con edades entre los 18 y los 20 años.

Según el informe oficial del Ejército, el hecho se registró a las 2:55 a. m., cuando recibieron el reporte de hostigamiento y posterior ataque en el sector donde se encontraban por parte de la estructura Jaime Martínez de las disidencias de las FARC, que sin misericordia arremetió contra los soldados con disparos de fusil, tatucos y granadas.

Los organismos de inteligencia del Estado tratan de descifrar quien es el cabecilla que ordenó la emboscada en contra el Ejército en Buenos Aires, Cauca, que dejó a seis soldados regulares asesinados. Entre los nombres está el de Iván Jacobo Idrobo Arredondo, alias Marlon, quien habría reemplazado a alias Mayimbú, muerto en operaciones militares.

Sobre este ataque se conoce que el ministro de Defensa, Iván Velásquez hizo una polémica propuesta: que los soldados regulares no sean enviados a las zonas de conflicto, como lo es este departamento.

Es de recordar que un anuncio similar hizo el gobierno en septiembre de este año, cuando en el corregimiento de San Luis, en el Huila, fueran masacrados varios policías, entre los cuales se encontraban algunos auxiliares bachilleres.

Por su parte, el presidente de la República, Gustavo Petro, manifestó acerca de estos cambios en las estrategias militares: “Tiene que haber un cambio táctico en la disposición del Ejército en el departamento del Cauca, disminuyendo sustancialmente el número de soldados de servicio militar y aumentando sustancialmente el porcentaje de soldados profesionales para darle más capacidad al Ejército en la región”.

El mandatario visitó a los militares heridos y manifestó que en el Cauca existen muchas falencias de inversión social, lo cual se traduce en que la tasa de homicidios alcanzó ya el 60 por ciento de los crímenes este año.

Hasta el momento se habla de una recompensa que estaría rondando los 100 millones de pesos para quien brinde información precisa sobre la ubicación de los responsables de esta masacre; así como del paradero de Iván Jacobo Idrobo Arredondo, alias Marlon.

Por parte del Ejército Nacional se dio a conocer que la emboscada habría sido ejecutada por un grupo de hombres conocidos como los Pisasuaves, quienes son entrenados para aproximarse sigilosamente a las tropas y atacar de manera indiscriminada.

Estas estructuras inicialmente lanzan granadas y tatucos para tratar de ocasionar la mayor cantidad de bajas, para posteriormente rematar el ataque con ráfagas de fusil.