nación

En menos de 72 horas, van cuatro víctimas de sicariato en Cartagena

En lo que va del mes de agosto, han ocurrido seis hechos vinculados a la modalidad de sicariato.


En las últimas semanas, los casos de sicariato en la ciudad de Cartagena van en aumento. La Policía reportó que en los últimos días se han registrado cuatro víctimas bajo esta modalidad. El caso más reciente ocurrió el miércoles en horas de la tarde.

Los uniformados de la estación Virgen y Turística atendieron la situación en el barrio Olaya herrera, sector Estela. Allí, tres jóvenes resultaron heridos por arma de fuego, los testigos afirman que dos sujetos que se movilizaban en una moto arremetieron contra los muchachos que se encontraban en un establecimiento comercial.

Inmediatamente, fueron trasladados al centro asistencial más cercano, el Hospital Universitario; sin embargo, uno de ellos presentó heridas de mayor gravedad, por esta razón fue llevado al Hospital de Bocagrande para realizar el procedimiento pertinente.

Hasta el momento, se sabe que uno de los lesionados fue sometido a una operación en la noche del miércoles, las otras dos víctimas mantienen su estado de salud reservado. La autoridades se encuentran realizando las investigaciones preliminares para dar con el paradero de los agresores.

Por otro lado, en horas de la tarde del pasado lunes 15 de agosto, en la Avenida el Bosque, Cesar Andrés Sabalza, fue víctima de otro hecho de sicariato. Aproximadamente a las 5:30 p. m. fue reportado el homicidio del hombre que conducía un vehículo tipo taxi.

El reporte indica que le causaron varias lesiones con proyectil de arma de fuego, la policía se trasladó inmediatamente al sitio y, en este momento, unidades de la Sijín se encontraban realizando la investigación por medio de cámaras de seguridad cercanas al sitio para dar con el paradero de los agresores.

Otros hechos

El pasado miércoles 3 de agosto, dos personas resultaron víctimas mortales de actos de sicariato.

El primer hecho ocurrió en el barrio 13 de junio, cuando Raimar Castro Quintana, de 26 años, quien era mototrabajador, llegó al sector de la Olímpica de la zona y, minutos después, dos hombres en una moto se aproximaron hacia él y le dispararon en dos ocasiones.

Los vecinos y mototaxis del lugar inmediatamente acudieron en auxilio, lo subieron a una moto y lo trasladaron al centro asistencial más cercano, la Clínica General del Caribe, sin embargo, debido a la gravedad de las heridas, Raimar falleció en el lugar. “La Policía Metropolitana realiza las investigaciones para dar con la captura de los agresores”, aseguró la institución a través de un comunicado.

Horas más tarde, alrededor de las 4:30 p. m., se presentó un nuevo ataque a otro mototrabajador, esta vez en el barrio Las Palmeras, cerca de Fredonia. Todo ocurrió, cuando la víctima, identificada como Kevin José Herrera, se encontraba en una esquina esperando pasajeros para continuar su labor.

Sin embargo, el hombre y la comunidad se vieron amedrentados con la llegada de dos sujetos en una moto. El parrillero sacó un arma de fuego cuando Kevin ―al percatarse de la situación― intentó huir. El agresor le disparó al rostro y al pecho, lo cual provocó su muerte de forma inmediata.

Testigos cuentan que los sicarios entablaron la huida en una moto Pulsar, de color negro, y que llevaban puestas chaquetas de colores azul y rojo. El crimen ocurrió a tan solo horas y algunos barrios de diferencia. Ambas víctimas se dedicaban al mototaxismo en la ciudad de Cartagena.

Nueva modalidad de tráfico de estupefacientes

El crimen no tiene límites. En Cartagena, una persona fue descubierta empacando condones con un recubrimiento extra de carboncillo para evadir los controles con perros antidrogas y máquinas especiales de detección.

En un operativo desplegado por unidades de la Seccional de Investigación Criminal e Interpol y la Seccional de Inteligencia Policial (Sipol), mediante una diligencia de allanamiento coordinada con la Fiscalía General de la Nación, capturaron a un presunto integrante de una organización criminal, quien al parecer se dedicaba al envío de cápsulas de látex que contenían droga diluida, utilizando correos humanos.