A las 6 de la mañana de este miércoles, 11 de febrero, delincuentes atacaron con armas de fuego la estación de Policía del municipio de El Carmen, en Norte de Santander.
El ataque fue uno más de los seis que este año han sido orquestados contra la fuerza pública en esa pequeña población de El Catatumbo, considerada por su belleza arquitectónica como Bien de Interés Cultural de la Nación.
Generó terror, zozobra, al punto que los niños, más de 400 estudiantes, no fueron enviados a clase al centro educativo del casco urbano.

Además, provocó una serie de medidas de parte del alcalde, José Reinel Contreras Yaruro, para evitar que la población civil quede en medio de las confrontaciones entre los alzados en armas y la Fuerza Pública.
La primera de ellas es decretar el toque de queda, para que la población no salga de sus casas a partir de las 6 de la tarde de este miércoles hasta el lunes 16 de febrero a las 6 de la mañana.
También se decretó la ley seca, para restringir el expendio de bebidas alcohólicas en el mismo horario que restringe la movilidad de la población, es decir, de 6 de la tarde a 6 de la mañana.
Como si fuera poco, tuvieron que suspender las clases presenciales para evitar poner en riesgo a los niños, pues los hombres armados han desfilado por las calles del pueblo vestidos de civil y con armas de largo alcance, lo que podría dejar a los pequeños en medio del fuego cruzado con la Fuerza Pública.
Por último, se decretó la suspensión de atención al público en las dependencias administrativas de la Alcaldía, tanto en el casco urbano como en el centro poblado de Guamalito, donde el 9 de febrero un francotirador asesinó a un policía.

“Queremos aprovechar este comunicado oficial público entre entidades para solicitar a los alzados en armas salvaguardar la vida de nuestra población, a que por favor no se atente, que no haya un perjuicio irremediable contra nuestra comunidad, a respetar los principios, los mínimos y garantías a los derechos humanos y libertades, también al respeto por la misión médica”, señaló el mandatario local en las redes sociales de la Alcaldía.
Este año, el municipio ha sufrido tres graves atentados que le han costado la vida a un uniformado, heridas a otro y terror en la población civil. Aunque en la población nadie se atreve a decir quiénes son los responsables, es de público conocimiento que la zona es controlada por el ELN, que defiende ese pequeño pueblo como su último resquicio antes de salir del Catatumbo.

