Por medio de un trino, el general William Oswaldo Rincón, director general de la Policía, condenó el secuestro de cinco uniformados en Tibú, Norte de Santander, y ofreció 200 millones de pesos por los responsables.
“Condenamos con absoluta firmeza el secuestro de cinco policías en Tibú, Norte de Santander, quienes regresaban de su permiso de fin de año para reincorporarse al servicio. Este repudiable hecho vulnera no solo la vida y la libertad de nuestros uniformados, sino también los principios más básicos de dignidad y humanidad, afectando profundamente la paz y la tranquilidad de toda la Nación”, dijo el uniformado.
El oficial, además, aseguró que se activaron “todas las capacidades operativas e interinstitucionales, en coordinación con las autoridades competentes, para garantizar la pronta y segura liberación de nuestros compañeros”.
Además, indicó que quien suministre información que permita dar con su paradero y lograr su liberación podría hacerse a una recompensa de hasta 200 millones de pesos. “¡Absoluta reserva! Hacemos un llamado urgente y categórico a respetar la vida, la integridad y los derechos fundamentales de nuestros compañeros. Nada justifica el secuestro. Nada justifica atentar contra la dignidad humana ni la paz del país”, puntualizó.
¡𝗖𝗥𝗜𝗠𝗘𝗡 𝗤𝗨𝗘 𝗔𝗧𝗘𝗡𝗧𝗔 𝗖𝗢𝗡𝗧𝗥𝗔 𝗟𝗔 𝗗𝗜𝗚𝗡𝗜𝗗𝗔𝗗 𝗛𝗨𝗠𝗔𝗡𝗔 𝗬 𝗟𝗔 𝗣𝗔𝗭 𝗗𝗘𝗟 𝗣𝗔𝗜́𝗦!
— General William Oswaldo Rincón Zambrano (@DirectorPolicia) January 6, 2026
Condenamos con absoluta firmeza el 𝘀𝗲𝗰𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼 𝗱𝗲 𝗰𝗶𝗻𝗰𝗼 𝗽𝗼𝗹𝗶𝗰í𝗮𝘀 𝗲𝗻 𝗧𝗶𝗯𝘂́, Norte de Santander, quienes regresaban de su permiso de fin de… pic.twitter.com/AFQbWNzp5s
Los cinco policías fueron secuestrados esta madrugada del martes, 6 de enero, en inmediaciones del peaje Peralonso, cuando tres guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional, que se movilizaban en motos, realizaron un retén ilegal.
Los guerrilleros obligaron a descender a todos los pasajeros y les revisaron los teléfonos celulares, logrando la identificación de los cinco uniformados que terminaron secuestrados y de quienes —por el momento— se desconoce su paradero en esa región que limita con la frontera venezolana.
El subintendente Jhon Freddy Gómez, subcomandante de la Subestación Tres Bocas, evadió el retén de los subversivos y alertó a las autoridades sobre lo que había sucedido.
Los policías secuestrados son los patrulleros José Carrillo, Carlos Barrera, Edwin Manosalva y Ramón Coronel, quienes hacen parte de la Subestación Petrolea; y el último uniformado es el patrullero Daniel Granada, integrante de la Subestación de Policía Tres Bocas, en Tibú.








