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Renunció el secretario de víctimas de Norte de Santander tras graves amenazas de muerte

“No puedo laborar protegiendo a las víctimas porque soy víctima de esta violencia que se viene presentando y que me ha tocado vivir”, indicó el saliente funcionario.


Este miércoles se confirmó la renuncia del secretario de Víctimas, Paz y Posconflicto en Norte de Santander, Cristian Andrés Llanos Cardona, quien después de cuatro meses de estar desempeñando esta función empezó a recibir amenazas de muerte.

Llanos, comunicador social de profesión, había tomado posesión el pasado 1 de febrero de 2021 y desde el 7 de julio del año anterior hasta la fecha, ha sido amenazado en diez oportunidades, al parecer, por grupos criminales que delinquen en esta región.

El servidor público denunció en repetidas ocasiones que por vía telefónica y mensajes de texto seguía recibiendo constantes intimidaciones de muerte junto con su familia, motivo por el cual habría tomado la decisión de desistir de su cargo.

“Seguiré contribuyendo a la construcción de un país en paz y una sociedad que honre la vida en el marco de la cultura de la no violencia, mi admiración y respeto a las familias buscadoras de personas dadas por desaparecidas”, indicó el secretario ante su salida, al mismo tiempo que agradeció al Consejo Departamental de Paz, Reconciliación y Convivencia por su apoyo en los procesos de diálogo territorial.

Lo cierto es que, de acuerdo con lo denunciado por Llanos, el incidente más reciente se presentó sobre las 10:00 p. m. del pasado 9 de julio del presente año, cuando dos hombres intentaron ingresar a la fuerza a su vivienda ubicada en un conjunto residencial del municipio metropolitano de Cúcuta, Villa del Rosario, zona limítrofe con Venezuela.

“Lo cierto es que esa noche, primero escuchamos unos ruidos y cuando me acerqué al patio de la casa veo que dos hombres están bajando por la pared hacia mi propiedad. Por suerte los alcancé a espantar cuando prendí las luces y llamé al cuadrante de Policía, pero tuve que salir con mis hijos y mi esposa a un hotel y esta es la hora que no sé si regresaremos ahí de inmediato o esperaremos unos días”, relató el funcionario en su momento.

Sin embargo, una de las hipótesis que plantea Llanos es que según las amenazas contra él se intensificaron luego de las significantes mesas de diálogo que se vienen adelantando con organizaciones sociales en la región del Catatumbo.

En estos territorios, su despacho busca de manera directa crear un canal de comunicación con las víctimas del conflicto armado, personas desplazadas, entre otras, con el único objetivo de generar un apoyo desde la Gobernación y así hacer valer sus derechos a esta comunidad que ha sido mayormente golpeada por la violencia de los criminales.

Ante esta última amenaza que recibió y pese a que el secretario cuenta con un esquema de seguridad otorgado por la Unidad Nacional de Protección (UNP), había pensando en salir de la ciudad de Cúcuta por temor a lo que le pudiera pasar.

No puedo laborar protegiendo a las víctimas porque soy víctima de esta violencia que se viene presentando y que me ha tocado vivir”, indicó Llanos.

Por su parte, SEMANA consultó al defensor del Pueblo en Norte de Santander, Jaime Marthey, quien se mostró consternado y preocupado con la situación actual que atraviesa el departamento, pues este hecho se le suma a los cuatro alcaldes que también han sido amenazados.

Reiteramos nuestro enérgico llamado a quienes tienen el deber de ejecutar las acciones pertinentes para que estos hechos no se repitan. Estamos acompañando al Dr. Llanos y su familia y seguiremos de cerca esta situación y todas las demás que se vienen presentando en la región que alteran el orden público y la tranquilidad de la comunidad, vulnerando derechos humanos”, precisó el defensor.