norte de santander

Transportadores retiraron presunto carro bomba que bloqueaban la vía Ocaña

Según manifiestan, los antiexplosivos nunca llegaron al lugar. Por tal motivo, decidieron mover los vehículos por cuenta propia.


La comunidad del municipio de Hacarí en Norte de Santander tomaron la decisión de arriesgar sus propias vidas al retirar dos vehículos que habían sido abandonados desde el pasado lunes 18 de abril en la vía Ocaña, donde se presumía que en el interior de los buses habría explosivos.

Durante tres días permaneció paralizado el tránsito tras la instalación de estos vehículos tipo buseta que presuntamente habían sido abandonados por grupos subversivos quienes al parecer habrían cargado con explosivos los vehículos y marcado con letreros de “carro bomba”.

El pánico se apoderó de los habitantes del Catatumbo debido a que uno de los vehículos había sido atravesado a inmediaciones del hogar juvenil, en la zona rural del municipio de Hacarí, vía que comunica a la provincia de Ocaña.

Esta comunidad denuncia que por falta de apoyo del Ejército Nacional, quienes nunca enviaron a los antiexplosivos a verificar los vehículos, se vieron en la obligación de intervenir ellos mismos. Por tal motivo, los transportadores y el personero de Hacarí decidieron arriesgarse a retirar los dos buses que estaban afectando la salida de la población y la movilización de los productos agrícolas.

Por su parte, el personero de Hacarí, Robeiro Muñoz, le manifestó a un medio radial de la región que “la comunidad y los transportadores nos arriesgamos, llegamos hasta el lugar en donde estaban los dos vehículos, uno en la vía que comunica con Ocaña y el otro cerca de un centro educativo para retirarlos, en donde logramos corroborar que no eran carros bomba, nos quedamos esperando a las autoridades y nunca llegaron”.

Un habitante de Hacarí dijo: “La instalación de estos vehículos igualmente afectó el ingreso a clases presenciales de los niños, al estar ubicado uno de estos muy cerca de un colegio y por temor a que fuera un carro bomba se cancelaron las clases donde acuden aproximadamente 100 niños y adolescentes a estudiar que viven en diversas veredas del municipio”.

Asimismo, el alcalde de este municipio, Deiby Bayona, mencionó que “es muy compleja esta situación que vivimos en la zona del Catatumbo, por las acciones violentas de los diversos grupos armados que lograr crear traumatismo en la movilidad vía y pánico en la población”.

Igualmente, el mandatario hizo un llamado a los diversos grupos subversivos, para no involucrar a la población civil, pues señala que la gente está cansada de diversas acciones violentas que originan desplazamiento masivo de familias campesinas.

Temor para viajar al Catatumbo

Por su parte, el gerente de la Central de Transportes de Cúcuta, José Villota, manifestó en días pasados que debido a la situación de orden público que se presenta en algunos municipios del Catatumbo, a la comunidad cucuteña le da temor desplazarse hasta esta zona.

“El gremio transportador automáticamente se paraliza, pues corren riesgos de que les puedan quemar un bus o que les pueda pasar algo a los usuarios y con la amenaza del paro de los campesinos se suma otra problemática, no por susto o por miedo de los conductores, sino que eso intimida y causa zozobra a los usuarios”, manifestó el gerente.

Transportadores bloquean vía Cúcuta-Tibú

La vía que comunica al municipio de Tibú, Norte de Santander, con la ciudad de Cúcuta, permanece bloqueada por los transportadores que exigen al gobierno departamental el mejoramiento de la infraestructura de cinco puentes ubicados en la región del Catatumbo.

En la mañana de ayer jueves 21 de abril, los campesinos, transportadores, comerciantes, juntas de acción comunal, sectores sociales y comunidad en general del municipio de Tibú, tomaron la decisión de bloquear la vía hacia los siguientes puentes a la altura de los ríos: Caño Irán en el kilometro 18, Río Socuavo Norte, Río Tibú, Río Nuevo y Río Sardinata en Campo Dos.

Esta comunidad manifiesta que se encuentran cansados por la falta de compromiso del gobierno municipal y departamental que les prometen mediante reuniones la intervención de la infraestructura de los puentes anteriormente mencionados y no llega a final término.