El general Carlos Silva, comandante de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), se refirió al accidente del Hércules C-130 en Puerto Leguízamo, Putumayo ocurrido el 23 de marzo.
Ese accidente cobró la vida de 69 militares que iban a bordo. 57 sobrevivieron y sus testimonios ahora son clave para la finalización del informe final que brinde explicaciones de la tragedia.

Aunque ya fue entregado un primer informe preliminar, como lo exigen los protocoles de la aviación, todavía no se tiene una fecha definitiva para que se conozca uno concluyente.
Según el oficial, ese informe aún está siendo elaborado. “Es algo que todavía se está configurando, la investigacion continúa, no tiene un límite específico porque esta es una investigación cuyo equipo, con una independencia profesional, debe adelantar”.

El general Silva fue contundente al asegurar que los hechos son claros.
“Por el momento los hechos ya están están muy claros, pero se adelanta todavía una investigación para definir perfectamente qué pasaba con cada una de las personas, estos son los factores humanos que hay que analizar”, indicó.
Y recordó que 57 personas se salvaron. “El testimonio de cada uno es muy importante para que al final se analice de tal manera qu,e cuando esto esté completo, la opinión pública conozca cuáles son los resultados”, puntualizó.
Cumplido un mes de la tragedia, las autoridades revelaron los detalles del primer informe.

“De acuerdo con la información recopilada, aproximadamente cuatro segundos después del despegue, la aeronave impactó tres árboles ubicados en la trayectoria de salida por la pista 3… El impacto contra el primer árbol se habría producido entre el fuselaje y una sección de la hélice del motor número tres; posteriormente, el segundo y tercer árbol habrían sido impactados por la sección izquierda y las hélices de los motores número uno y número dos”, dijo en su momento el coronel Luis Fernando Escobar, líder de la investigación del siniestro del avión Hércules.

El investigador advirtió que la tragedia fue consecuencia directa del golpe de los motores 1 y 2 del avión Hércules con los árboles que se encontraban en la pista.
“La aeronave previa al vuelo tenía una aeronavegabilidad al 100 por ciento. No tenía ninguna anotación de mantenimiento que impidiera o pusiera restricciones. La falla o la pérdida de potencia de los motores número uno y número dos fue consecuencia del golpe de dichos motores con los árboles, no porque tuviera previamente algún tipo de falla o mantenimiento”, dijo el investigador.

Para la FAC, encargada de adelantar la investigación preliminar tras la tragedia del avión Hércules, no hay ninguna duda de que el impacto con los árboles en los motores provocó la pérdida de potencia y, como consecuencia, el accidente; esa sería la conclusión de este examen.
“Como consecuencia, los impactos, según el análisis de los restos, evidencian indicios de la ingestión de material vegetal en los motores número uno y dos. De acuerdo con los datos registrados por el radar de datos de vuelos posterior a estos eventos, se observó una pérdida de potencia en el motor número uno, así como una disminución significativa de potencia en el motor número 2”, señaló la FAC.

