Las autoridades investigan los móviles de los atroces asesinatos de Elkin de Jesús Mena Rúa, de 62 años, su hijo Didier Esneíder Mena Calle, de 36 años, y de Fernando Estrada Gutiérrez, de 36 años, ocurridos en Antioquia.
Todo empezó en el barrio Simón Bolívar, en Itagüí. Los tres hombres salieron el miércoles pasado para una reunión de negocios en Santa Fe de Antioquia, que está a una hora en auto desde Medellín.
Sin embargo, los tres fueron interceptados, cuando se movilizaban en un Renault Logan, por delincuentes en circunstancias que son indagadas por las autoridades.
El primer cuerpo fue hallado el pasado miércoles en la vereda La Urquita, del corregimiento San Sebastián de Palmitas, en Medellín, hecho que rompió una racha de 143 días sin homicidios en ese corregimiento del occidente de la ciudad.

Delincuentes abandonaron allí a Elkin de Jesús con varios disparos en la cabeza. Aunque no se sabe la razón del crimen, las autoridades están siguiendo como pista los antecedentes de Elkin de Jesús, por los delitos de tráfico de drogas y falsedad en documento público, según el diario El Colombiano.
Luego fue hallado el cadáver de su hijo, Didier Esneíder. Los restos del hombre fueron abandonados en la vereda El Tambo, a 25 minutos del casco urbano de San Pedro de los Milagros.
Finalmente, fue encontrado el cuerpo de Mauricio Fernando, abandonado en la vereda San José, de Belmira. Su cadáver yacía en un vehículo.
Así como con Elkin de Jesús, las autoridades siguen la pista sobre el crimen en el pasado judicial de los asesinados, pues Mauricio Fernando tenía antecedentes por el delito de concierto para delinquir.
Aunque hay varias teorías sobre estos tres casos, conseguir justicia depende de las autoridades locales.
