La Junta del Cabildo Mayor Resguardo Unificado Embera Chamí sobre el río San Juan, ha elaborado un informe parcial acerca de las afectaciones sufridas por la comunidad tras el desbordamiento de este afluente hídrico que deja a miles de personas en una difícil situación humanitaria, la cual está siendo atendida por la Gobernación de Risaralda y la Alcaldía de Mistrató
A través de un comunicado a la opinión pública han dado a conocer que esta avalancha sin precedentes dejó millonarias pérdidas, además en el Resguardo Lomas Citabará y el corregimiento San Antonio del Chamí; que vieron desaparecer los 14 puentes que se tenían sobre el río San Juan para el tránsito de personas y vehículos, dejando incomunicadas a las veredas El Socorro, Buena Vista, Las Delicias, Alto Palmera, Alto Bonito, Bajo Canchibare, Pongal, Porvenir, Bajo Humaca, Alto Humaca, La India, Bajo Chata y Alto Llano.

Se explica además que hay en este momento 1.800 personas damnificadas y que los estudiantes de 14 veredas no pueden iniciar por ahora sus actividades académicas, ya que deben cruzar a diario el río San Juan para ir a 9 sedes educativas que quedaron totalmente aisladas como la Institución Internado Puremberá, que recibe alumnos de las veredas Buena Vista y Humaca Medio, por lo que se le solicita a la Secretaría de Educación de Risaralda que adopte medidas para que puedan recibir las clases lo más pronto posible.
Indican además que gracias a su capacidad organizativa se han instalado ya puentes temporales tradicionales mientras se puede hacer la intervención gubernamental, pero que las personas no pueden transitar con mucho peso ni tampoco se permite la movilización de menores de edad por razones de seguridad.

Ante este panorama, el Resguardo Unificado Embera Chamí se declara en emergencia ambiental y hace un llamado de auxilio a la Alcaldía de Mistrató, la Gobernación de Risaralda y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres para que sean atendidas rápidamente las comunidades, teniendo presente que en la zona no cesan las lluvias.
De igual manera, piden conformar una mesa conjunta entre las autoridades indígenas, municipales, departamentales y nacionales que permita conocer las gestiones que se están adelantando para recuperar la infraestructura que resultó destruida por la avalancha.

Por su parte, el gobernador de Risaralda, Víctor Manuel Tamayo Vargas, anunció que ya se le solicitó al director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, (UNGRD), Javier Pava Sánchez, que reciba una comisión del departamento que estará integrada por funcionarios de la administración, las comunidades indígenas y el alcalde de Mistrató, Jorge Mario Medina Galeano; quienes le harán un diagnóstico claro de la grave situación que afronta el municipio por la creciente del río San Juan.
“Esperamos que el Gobierno Nacional nos ayude y que la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo atienda la solicitud para que nos reciba a esta comisión y así poder mirar cómo logramos juntarnos todos los actores para ayudar a estas comunidades, porque entre la Alcaldía de Mistrató y la Gobernación de Risaralda no somos capaces de atender esta emergencia. Tenemos temor de que el invierno siga golpeando a Risaralda, porque esto que acaba de suceder es sumamente grave” indicó.

El mandatario afirmó que la reconstrucción de cada puente peatonal puede costar más de 100 millones de pesos y que los vehiculares entre 400 y 500 millones; a lo que se deben sumar las millonarias pérdidas en cultivos, piscifactorías y haciendas ganaderas o porcícolas por la creciente del río San Juan este fin de semana.
Para la comunidad académica anunció que se tendrá trabajo virtual para los docentes que adelantan labores de planificación del curso, debido a que hay 9 instituciones educativas que quedaron aisladas por completo; aunque se hará todo lo posible para que los estudiantes reciban puntualmente las raciones correspondientes al Plan de Alimentación Escolar.

También se pronunció el secretario de Desarrollo Agropecuario de Risaralda, Juan Carlos Toro, quien dijo que más de 18.000 peces se perdieron en las piscifactorías de la zona; al igual que una hectárea de cacao y 6 trapiches comunitarios de las comunidades indígenas, a los que de momento no es posible hacer llegar ningún insumo.
Anunció que estará en el área de la emergencia con su equipo de trabajo para determinar con exactitud la magnitud de las afectaciones y establecer la inversión que se debe realizar; ya que es necesario recuperar los cultivos y las producciones piscícolas, porcícolas y bovinas que perdieron todos sus animales.
