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El proceso para no utilizar más a los equinos en estas labores, fue liderado por la Gobernación del departamento y la administración municipal, - Foto: Getty Images/iStockphoto

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En La Virginia, Risaralda, cambian las carretillas de tracción animal por motocarros

Los 18 caballos que hicieron parte de este proceso fueron recibidos por la Asociación de Criaderos de Caballos de Risaralda, Crines.

Un total de 18 personas que trabajaron durante años como carretilleros, ahora prestan su servicio a la comunidad con motocarros en el municipio de La Virginia, conocido como el Puerto Dulce de Risaralda.

El proceso para no utilizar más a los equinos en estas labores, fue liderado por la Gobernación del departamento y la administración municipal, quienes unieron esfuerzos para entregar los automotores.

“Despedirse de mi caballo no es fácil, fueron muchos años con él y ya se convirtió en parte de mi familia, pero estoy seguro de que ahora le encontrarán un hogar amoroso donde va a tener una nueva vida”, expresó Luis Ernesto Usma al momento de entregar su equino y recibir el motocarro.

La estrategia para proteger a los animales y mantener los ingresos económicos de las personas que trabajaban con ellos, incluyó el trámite para poder conseguir la licencia de conducción.

“La mayoría de los animales eran utilizados en los trapiches que se tienen en la localidad. Cuando llegué a la Gobernación encontré que habían más de 60 trapiches que funcionaban con tracción animal, por ello empecé una cruzada para sacar a los caballos y mulas de este duro trabajo y hoy solo quedan 5 trapiches donde se emplean animales”, indicó el gobernador de Risaralda, Víctor Manuel Tamayo Vargas.

Los 18 caballos que hicieron parte de este proceso fueron recibidos por la Asociación de Criaderos de Caballos de Risaralda, Crines; donde reciben la atención que requieren en salud para posteriormente buscarles un nuevo hogar.

Todo el proceso requirió de una inversión toral de 400 millones de pesos, de los cuales 150 millones fueron entregados por la administración departamental por intermedio de la secretaría de Desarrollo Económico y Competitividad.

Adicionalmente, en el departamento de Risaralda buscan proteger la salud de las mascotas en esta época de navidad y fin de año, para evitar que se vean afectados por el uso de la pólvora.

La campaña naturalmente busca proteger también a los ciudadanos de los diferentes municipios de departamento. Es por esto que en Consejo de Seguridad Departamental se socializó la estrategia comunicacional para concientizar a la comunidad sobre los peligros y la responsabilidad que debe tener sobre la no utilización de la pólvora, “No compres, No quemes, No permitas que tus hijos la manipulen. ¡Di No a la pólvora!”, ¡En Risaralda cuidamos la vida, Navidad sin pólvora!

El secretario de Gobierno de Risaralda, Israel Londoño, habló sobre la importancia de esta campaña para proteger la vida de la comunidad risaraldense. “El uso inadecuado de la pólvora sigue siendo uno de los factores que alteran no sólo el orden público, sino la salud pública del Departamento, donde los casos se registran en los días de fin y comienzo de año”.

Así mismo hizo un llamado a las familias risaraldenses para que eviten este dolor a sus seres queridos, y agregó que, “evitar la compra y manipulación de la pólvora debe ser un acto de responsabilidad familiar. El uso de la pólvora ocasiona lesiones auditivas, quemaduras de primer, segundo y tercer grado, heridas abiertas y amputaciones; daños oculares, e incluso la muerte. Además, debemos ser conscientes del impacto negativo para el ambiente y los animales”.

En el departamento ya se presentan dos casos de personas lesionadas por pólvora los municipios de Dosquebradas y Pueblo Rico. Los afectados son hombres, uno de ellos menor de edad.

Las afectaciones son laceración y quemadura con taco y otro elemento, según el reporte entregado por le secretaría de Salud Departamental de Risaralda.

En el año 2021 se reportaron en esta zona del país 22 personas lesionadas con estos elementos pirotécnicos, 8 de ellas menores de edad.