Si nada extraordinario ocurre, el Consejo Nacional Electoral proclamaría a más tardar en la tarde de este miércoles 24 de junio, o en la mañana del jueves 25, a Abelardo De La Espriella como nuevo presidente de Colombia.
SEMANA conoció que, inicialmente, el tribunal electoral contempló que podría hacer oficial el anuncio en pocas horas, pero aún falta la consolidación de datos de varios departamentos que en el transcurso de la mañana llegarán a la secretaría de la audiencia nacional de escrutinios.

Aunque hoy podría darse esa consolidación, porque los magistrados no pierden tiempo, el Pacto Histórico y los abogados del excandidato presidencial Iván Cepeda, han acudido a todo tipo de estrategias jurídicas para atravesarse al escrutinio y retrasarlo. De hecho, entre los asesores de la izquierda se habla de la intención de prolongar el anuncio porque esperan la decisión de un fallo de tutela que, predicen, saldría a su favor para hacer el escrutinio del exterior como se hace para el Congreso, desconociendo la norma especial que determina la diferencia entre uno y otro procedimiento.
Este martes, por ejemplo, en medio de la audiencia del escrunio, el Pacto Histórico presentó reclamaciones sobre 20 mesas de Bogotá para dilatar el proceso y esperar unos supuestos fallos de tutela que, según preveen, saldrían a su favor sobre el escrutinio del exterior que ya se cerró.

El objetivo de la mayoría de los magistrados del CNE es avanzar en el escrutinio y tomar una decisión entre este miércoles y jueves. Al fin y al cabo, el propio presidente Gustavo Petro, quien más ha insistido en las reclamaciones, ya anunció que iniciará el empalme con De La Espriella.
“Estamos partidos por mitad y es hora de reconocernos respetarnos y acordar. Empezará el empalme y mi retirada y quizás la resistencia pacífica”, escribió el presidente en uno de sus mensajes de X.
Y es que, a medida que pasan los días, el petrismo va teniendo claro que está lejos de acercarse a la votación de De La Espriella, quien ha venido aumentando sus respaldos, según el escrutinio.
De acuerdo con las cifras oficiales revisadas por los jueces de la república, el mandatario electo sumó 401 votos adicionales en la capital del país, mientras que Iván Cepeda perdió 535 sufragios respecto a los registros preliminares.
El resultado adquiere especial relevancia por tratarse de Bogotá, una ciudad que históricamente ha respaldado candidaturas de centroizquierda y progresistas. Sin embargo, no habrá variación alguna en los votos depositados para esta circunscripción.

En La Guajira, De La Espriella pasó de 126.501 votos en el preconteo a 126.520 en el escrutinio, una ganancia de 19 sufragios. En ese departamento, el petrismo ha triunfado en las urnas, pese a los escándalos de corrupción de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Cepeda, por su parte, pasó de 198.557 a 198.553 votos, lo que representa una disminución de cuatro votos.
Así ha ocurrido en varias regiones del país, donde Cepeda y De La Espriella han ganado unos votos y han perdido otros. Por eso, el ambiente en algunos sectores del petrismo es de resignación: tienen claro que, difícilmente, conseguirán los más de 250.000 votos que necesita el excandidato del Pacto Histórico para alcanzar al Tigre De La Espriella. En Colombia gana una elección quien tenga un voto de diferencia, según la ley, y a Cepeda le queda muy complejo, al menos de momento, igualar las cifras del abogado penalista en el escrutinio.
