Luis Francisco Ruiz, gobernador de Caquetá, denunció “presiones muy fuertes” de grupos irregulares para forzar el voto a favor de un candidato. El denominado “voto fusil” consiste en asistir a la urna a votar por quien lo obliguen, so pena de acciones contra su integridad.
Ruiz indicó: “Es un hecho cierto que los actores armados ilegales están constriñendo a la población para que voten por un candidato específico”. De acuerdo con su relato, un sacerdote y una líder de una junta de acción comunal del departamento le contaron sobre “una realidad que no se puede ocultar”.


De acuerdo con el gobernador, la estructura criminal Jaime Suárez Briceño, disidencia de alias Calarcá, está obligando a la población a votar por un candidato específico. “Es un plan muy delicado”, aseguró.
El plan consiste, según su relato, en tomarle una foto al voto y mostrársela a un guerrillero para que quede la constancia de que hizo caso. San Vicente del Caguán y Cartagena del Chairá, señaló el gobernador, son los lugares donde esto ha sucedido y donde el sacerdote amigo que tiene le refirió que está ocurriendo.
Si no votan por el candidato que ellos quieren, expresó el gobernador, a los pobladores los están desplazando. “El que no esté carnetizado le cobran una multa entre 150.000 o 200.000 pesos”, agregó, dejando ver que los guerrilleros impusieron unos documentos ilegales para controlar el acto ilícito de constreñimiento.
Al consultarle cómo contrarrestan las autoridades tal situación, el gobernador aseguró que ha cumplido con avisarles, pero, sostuvo, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, ha incurrido en negación de los hechos: “Estuve hablando con el ministro y hay como una negación a aceptar esta realidad”.

El gobernador insistió en que no les creen y reiteró que él está en territorio. “Que se vengan a vivir aquí, que pongan un negocio para que vean cómo lo empiezan a apretar”, aseveró.
En SEMANA, Ruiz ya había señalado estos hechos: “Nosotros, sin tapujos en la lengua, tenemos que decir: las estructuras armadas que se encuentran presentes en el Caquetá, principalmente las que están sentadas en la mesa de diálogo -Jorge Suárez, al mando de alias Calarcá, con sus frentes Rodrigo Cadete y Raúl Reyes- están intimidando, presionando y citando a toda la población rural, especialmente en los municipios de San Vicente del Caguán, Cartagena del Chairá y Puerto Rico. En algunos casos, hasta instrumentalizando a algunos líderes sociales para que actúen en nombre de ellos".
Eso es así. En San Vicente del Caguán y sus veredas está prohibida la salida de personas, así tengan cita médica. Al menos hasta que se surta el proceso electoral.
“Después tienen que demostrar con el certificado electoral que votaron. Y, si sospechan que no acatan sus directrices, les colocarán una multa económica o tendrán que desplazarse de la zona donde están viviendo. Esa es la realidad que viene pasando. Algunas personas han tratado de desmentir lo que estoy diciendo, pero, cuando uno mira el perfil de esas personas, se da cuenta de su afinidad. Yo estoy tratando de ser lo más neutral posible. Que se garantice el derecho al voto y que los ciudadanos respalden a quien quieran. La verdadera democracia no se mide por el número de votos, sí por la transparencia en la votación y el no constreñimiento“, agregó.
Ahora, ¿qué pasó el 31 de mayo de 2026 en Caquetá, cuando se llevó a cabo la primera vuelta presidencial en Colombia? Abelardo De La Espriella obtuvo 81.783 votos, mientras que Iván Cepeda alcanzó 66.468. Paloma Valencia quedó tercera con 8.266.
Las elecciones presidenciales, en segunda vuelta, tendrán lugar el 21 de junio de 2026. El ganador entre el abogado De La Espriella y el senador Cepeda asumirá el 7 de agosto de 2026 y gobernará hasta el 7 de agosto de 2030.
