La historia de Lucas Francesco Murillo García, el niño de siete años cuya angustiosa petición de ayuda conmovió al país, sumó este miércoles 14 de octubre su capítulo más esperado.

Tras permanecer durante un mes y medio en las instalaciones del HIC Instituto Cardiovascular recibiendo atención especializada, el centro médico autorizó su alta.
El menor completó una evolución satisfactoria luego de someterse a una delicada intervención de Fontan extracardíaco fenestrado, procedimiento quirúrgico de alta complejidad requerido para corregir la cardiopatía congénita que padecía y que amenazaba seriamente su calidad de vida.

El caso había cobrado notoriedad nacional semanas atrás, cuando se viralizó un video en redes sociales en el que el menor expresaba su temor ante la falta de oportunidad para recibir sus tratamientos.
La situación motivó la intervención directa del jefe de Estado, Abelardo De La Espriella, quien ordenó articular los canales asistenciales para asegurar la cirugía requerida. “No podemos permitir que un niño tenga que decir: ‘Yo no me quiero morir’ para que el sistema responda”, manifestó en su momento el mandatario al exigir la atención prioritaria para el menor de edad.
Proceso de rehabilitación y balance médico de Nueva EPS
De acuerdo con el boletín emitido por la Nueva EPS, la recuperación clínica de Lucas superó las expectativas del cuerpo de especialistas.

El menor ya tolera de manera adecuada la alimentación por vía oral y registró una considerable reducción en el soporte de oxígeno suplementario, que a partir de ahora solo requerirá durante las horas de sueño, según las indicaciones pediátricas fijadas.
El comunicado oficial subrayó que los resultados fueron posibles gracias al trabajo articulado entre la aseguradora y el equipo asistencial del HIC Instituto Cardiovascular.
Mensaje del presidente y palabras del ‘Niño Milagro’
Tras oficializarse la salida del centro asistencial, el presidente Abelardo De La Espriella celebró la noticia al compartir el testimonio grabado del propio menor: “Hace unos días, Lucas me pidió ayuda porque tenía miedo de morir. Sus palabras me tocaron el corazón y supe que no podía quedarme de brazos cruzados. Hicimos todo lo necesario para que recibiera la cirugía que tanto necesitaba y hoy, gracias a Dios, Lucas ya fue operado y le dieron de alta”, escribió el gobernante.
Hace unos días, Lucas me pidió ayuda porque tenía miedo de morir. Sus palabras me tocaron el corazón y supe que no podía quedarme de brazos cruzados. Hicimos todo lo necesario para que recibiera la cirugía que tanto necesitaba y hoy, gracias a Dios, Lucas ya fue operado y le dieron de alta. No hay alegría más grande que saber que este pequeño guerrero hoy puede regresar a casa, abrazar a su familia y seguir soñando con la vida que tiene por delante. ¡Que Dios te bendiga siempre, pequeño guerrero! ❤️🙏
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) October 15, 2026
Visiblemente recuperado y entre sonrisas, el pequeño Lucas agradeció el acompañamiento recibido: “Yo estoy feliz con Dios porque ya me dijeron la cirugía que tenía que hacerme y todo rápido pasó (…) Bien, muy bien, estoy bien, ya estoy respirando mejor”. Agregó que permanecerá una semana en un hotel antes de emprender el viaje de regreso a su hogar en la ciudad de Cúcuta.
El momento del alta médica estuvo marcado por emotivas imágenes en las que el personal de la salud formó una calle de honor para despedirlo entre aplausos, bombas y obsequios.
Aunque el menor continuará bajo controles periódicos, terapias de rehabilitación y seguimiento ambulatorio especializado, la culminación de esta fase hospitalaria marca el inicio de una etapa renovada para Lucas y su entorno familiar.
