Miguel Uribe Londoño, el padre del exsenador del Centro Democrático Miguel Uribe Turbay, será candidato presidencial y lo oficializará este martes 10 de febrero, en el Hotel Hilton de Bogotá, donde le contará al país sus planes políticos.
SEMANA conoció que el Partido Demócrata Colombiano le entregará oficialmente el aval que lo valida para que inscriba ante la Registraduría su candidatura presidencial y llegue a la primera vuelta.
Londoño se tomó un receso tras su renuncia del Centro Democrático, el partido político que ayudó a fundar junto con el expresidente Álvaro Uribe Vélez, luego de su fallida candidatura presidencial.
Y después de meditarlo comprendió que debía saltar nuevamente a la arena política. En el aire -consideró- hay decenas de electores fieles a Miguel Uribe Turbay que estaban sin candidato presidencial y le pidieron medirse en las urnas. Él no podía ser inferior.

Miguel Uribe Londoño se centrará en adelantar una campaña de ideas y propuestas, y prometerá no meterse en asuntos controversiales.
Menos con los temas del Centro Democrático, el partido con el que hoy no tiene ninguna relación. Y su principal discurso será el de lograr la unidad nacional después del 7 de agosto de 2026.
SEMANA conoció que Uribe Londoño no volvió a hablar con las directivas del Centro Democrático. Ni siquiera con el expresidente Álvaro Uribe, a quien le propuso conversar cuando él renunció la colectividad.
Tampoco volvió a tener una comunicación con el también candidato presidencial Abelardo de la Espriella, una de las razones que lo llevaron a dimitir de su casa política.
Uribe Londoño se centrará exclusivamente en recoger las banderas políticas de su hijo y en ser enfático en la importancia de que la luz de Miguel Uribe Turbay siga encendida, porque “Miguel vive”.

A finales de enero de 2026, cuando Uribe Londoño se refirió a su interés de saltar a la arena política, dijo:
“Le entregué al expresidente Álvaro Uribe las banderas de mi hijo para que juntos honráramos su legado. Lamento no poder hacerlo en su partido. No voy a abandonar su legado. Por el contrario, voy a honrarlo con trabajo y disciplina. Por las miles de personas que veían en Miguel una esperanza de país”.
Y añadió: “Este inmenso dolor me impulsa a cumplirle a mi hijo y seguiré siendo su voz y la de millones de colombianos. Juntos volveremos a encender la llama de sus ideas, acompañados de aquellas personas voluntarias que sí han llorado y lamentado su muerte. Lo hago pensando en Colombia y seguiré mi camino de unidad para que Miguel sea eterno”.
