El Gobierno de Abelardo De La Espriella decidió cerrar dos espacios de diálogo de paz total. Las decisiones afectan las conversaciones con el Frente Guerrillero Comuneros del Sur y con estructuras criminales de alto impacto de Medellín y el Valle de Aburrá.

Las decisiones quedaron formalizadas este jueves mediante dos resoluciones que pusieron punto final a ambos procesos. En el caso de Medellín, el Gobierno terminó el espacio de conversación que mantenía con estructuras criminales de la ciudad y su área metropolitana.
La otra decisión está relacionada con Comuneros del Sur, organización que había participado en una mesa de diálogos con el Gobierno. Con la resolución conocida este jueves, ese proceso también quedó terminado.

Los dos cierres marcan un cambio en la manera como la nueva administración aborda los acercamientos con grupos armados y organizaciones criminales. Durante el gobierno anterior, el Ejecutivo buscó, mediante la Paz Total, abrir canales de conversación con distintos actores ilegales para reducir la violencia y avanzar hacia acuerdos.
El Ejecutivo deberá definir qué procesos continúan. Las resoluciones conocidas hacen referencia a estos dos casos.

Uno de los interrogantes es el futuro del diálogo con el Clan del Golfo, una de las organizaciones criminales del país con las que el Estado había mantenido acercamientos.
Hasta ahora no se ha conocido una resolución que ordene terminar ese proceso. Tampoco se ha informado si las conversaciones continuarán o serán modificadas por el nuevo Gobierno.

Mientras los diálogos con Comuneros del Sur y las estructuras criminales de Medellín han quedado cerrados, el futuro de la negociación con el Clan del Golfo permanece incierto.
