Política
Heridas, incumplimientos y deslealtades: SEMANA revela los alcances de la división que estalló entre Gustavo Petro y Carlos Caicedo, y donde Daniel Quintero tomó parte
A nueve meses de despedirse de la Casa de Nariño, Petro perdió el control total de la izquierda. Con el exgobernador Carlos Caicedo la pelea es irreconciliable, mientras que Daniel Quintero no está satisfecho con el trato en el Pacto Histórico. SEMANA revela los intríngulis de las peleas en el petrismo.
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A cuatro meses de las elecciones parlamentarias, 8 de marzo de 2026, el presidente Gustavo Petro tiene frustrado uno de sus más grandes planes políticos: lograr que la izquierda llegue unida a las elecciones legislativas y presidenciales.
Su pelea –casi irreconciliable– con Carlos Caicedo, exgobernador de Magdalena, considerado el barón electoral de esa región de Colombia, además de sus incumplimientos con algunos sectores progresistas de la Costa, tienen al rancho de la izquierda ardiendo.
Esta semana, las disputas entre Petro y Caicedo –que no son nuevas– quedaron nuevamente servidas sobre la mesa, pero, a diferencia de años atrás, cuando se mostraron los dientes, no parecen tener un punto de retorno.

El presidente se molestó porque su candidato a la Gobernación de Magdalena, Rafael Noya, fue derrotado por María Margarita Guerra. Ella fue ungida por Carlos Caicedo y él demostró que, así Petro sea el jefe de Estado, sigue convertido en el gran elector de ese departamento.
La nueva mandataria departamental se alzó con más de 180.000 electores, mientras que el segundo tuvo 120.800. “Nos gana la política tradicional de Santa Marta”, dijo Petro. Y reconoció que el pueblo de Magdalena no lo acompañó porque él obtuvo en 2022, en la segunda vuelta presidencial, 125.145 votos, 25.000 más que su candidato Noya. ¿Qué ocurrió?.
“Era difícil porque era tiempo contrario”, explicó el jefe de Estado. Y lanzó una advertencia: “No puedo estar con organizaciones que se dicen de izquierda y que buscan dividirla en este momento”.
El varillazo era contra Carlos Caicedo, quien siempre ha respaldado en los proyectos políticos a Gustavo Petro, pero que, en esta oportunidad, tomó un camino distinto de cara a 2026.
Caicedo, quien no esconde su molestia con Petro y tiene un rosario de incumplimientos del Gobierno con el Magdalena, rechazó que el presidente participe en política y dijo que a este lo ha venido secuestrando “poco a poco” lo que llama una “cúpula de políticos del Pacto Histórico”. Y habló de “camaleones”, entre ellos, Armando Benedetti y Roy Barreras.
“La izquierda no se reduce exclusivamente a Petro”, le dijo Carlos Caicedo a SEMANA, quien habla de “varias izquierdas” en Colombia.

En Fuerza Ciudadana, su corriente política, consideran que Petro cree que, porque es presidente y lideró el primer Gobierno de izquierda en el país, tienen que respaldarlo en sus proyectos políticos. Y no lo harán. “Petro representa a una izquierda y nosotros a otra”, explicó Caicedo.
Además, en ese sector hay heridas abiertas que no parecen sanar pronto. En Magdalena –por ejemplo– no le perdonan a Petro que en tres años y medio de gobierno no haya invertido en infraestructura y agua potable en Santa Marta, como prometió en campaña. Menos, que no le haya devuelto a la ciudad la empresa de servicios públicos Essmar, intervenida desde el Gobierno de Iván Duque. Como si fuera poco, el presidente se comprometió a nombrar a Carlos Caicedo –o alguien de Fuerza Ciudadana– en el Ministerio de Educación y no lo cristalizó. “Siempre culpó a la exdirectora del Dapre, Laura Sarabia”, le contó a SEMANA una fuente cercana al exmandatario.
Varios líderes de ese movimiento coinciden en que Gustavo Petro ganó por 700.000 votos frente a Rodolfo Hernández y ellos, en su lista al Congreso, obtuvieron más de 400.000 votos. Sin embargo, en la Casa de Nariño respaldan más en burocracia e inversiones al gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, quien fue jefe de debate de Hernández para la presidencia.
La corriente de Caicedo habla de “deslealtad” cuando se refiere a Petro. Y el propio exgobernador ya le reclama públicamente por los ruidos de corrupción. “El escándalo de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo deja en evidencia el mal que desvirtuó el proyecto por el que votamos en 2022”, escribió Carlos Caicedo en sus redes sociales.
La relación entre Petro y Caicedo, al menos por ahora, es irreconciliable y llevó a que la corriente política del segundo –contrario a lo que pretende el presidente– no forme parte de la lista al Congreso por el Pacto Histórico.

El objetivo de Caicedo –quien ha sido aliado de Petro en varios escenarios políticos– es presentar a su propio grupo de candidatos al Legislativo en una lista abierta, como ocurrió en 2022.
Inicialmente, contempló la posibilidad de hacerlo por Unitarios, una coalición a la que pertenecen Clara López, Comunes, Todos Somos Colombia, el Partido del Trabajo, el Movimiento Independiente Dignidad y el Partido Ecologista Colombiano, pero Caicedo ha tomado distancia porque el precandidato presidencial Roy Barreras –cercano a Gustavo Petro– se ha llevado a gran parte de los militantes. Él no puede ver ni en pintura al exembajador en Reino Unido. “Esa es parte de las equivocaciones del presidente”, afirmó Caicedo.
En ese orden de ideas, la izquierda tendrá tres listas: la del Pacto Histórico, la que surja del Frente Amplio y Unitarios (de la que forma parte Roy Barreras) y la que promoverá Carlos Caicedo, donde, posiblemente, esté el expresidente de Fecode, Nelson Alarcón. “Los votos se dividirán”, advirtió Gustavo Petro en una reunión con sus bancadas.
Carlos Caicedo seguirá adelante con su campaña a la presidencia. Hasta ahora no lo ha llamado Petro. Tampoco Iván Cepeda. Quien sí permanece en contacto con él es Daniel Quintero, exalcalde de Medellín, quien también se sintió maltratado por el Pacto Histórico cuando formó parte de la consulta del 26 de octubre.

Caicedo –quien seguirá apoyando las reformas de Petro, pero no sus planes políticos– le ha propuesto a Quintero una gran alianza que les permita medir fuerzas y sacar a un candidato único a la presidencia, pero el político paisa no ha decidido. Al fin y al cabo, tal y como están las cosas, tendrá que determinar si aspira a la presidencia o, eventualmente, se convierte en la cabeza de lista al Senado en una coalición conformada por Independientes y Fuerza Ciudadana. A Quintero también le está coqueteando políticamente Roy Barreras.
Cualquiera pensaría que Petro, en su papel de presidente, podría unir a la izquierda, pero el desgaste de su Gobierno y los favoritismos hacia algunos sectores hacen que ni él lo logre.



