La excandidata presidencial Ingrid Betancourt habló con SEMANA sobre la alianza entre el Centro Democrático y el Pacto Histórico que le garantizó la presidencia del Senado a Honorio Henríquez e impidió que el congresista Alfredo Deluque, del Partido de La U, el ungido por Abelardo De La Espriella, resultara ganador y le impusiera la banda al nuevo jefe de Estado.
Betancourt propuso que De La Espriella invite a un ron Defensor —su marca— a Álvaro Uribe Vélez y hablen en privado para reconstruir los lazos de amistad que han tenido durante años.
“Entre ellos ha habido muchas afinidades. Abelardo, antes de cualquier cosa, era uribista. Obviamente, el abelardismo es una realidad política y eso conllevará grandes cambios. Son peleas de familias y eso hay que sentarse a hablar. Puede ser un ron o un aguardiente. Lo que sea, pero tienen que dialogar y entender que hay mucho más amor entre ellos que desavenencia. Es el hijo que se creció y que le ganó la partida a Álvaro Uribe, sin lugar a dudas, pero ya en este momento el país está esperando grandeza. Y para tenerla no se debe tener ego. El ego lo vuelve a uno minusválido, raquítico; es el peor enemigo en la política”, dijo.

Y siguió: “Lo único que no queremos los colombianos es que, por unas sensibilidades de la poscampaña, el país termine viviendo una guerra fratricida en la cual se reencauche el Pacto Histórico liderado por Gustavo Petro”.
Dijo que hay muchas heridas de parte y parte que quedaron tras la pasada campaña presidencial, pero cree que ya se debe resolver ese tema.
“Aquí se define la gobernabilidad del país: o nosotros nos ponemos de acuerdo entre los que queríamos derrotar a Petro, la mayoría del país, o seguimos en una guerra fratricida y terminamos dándole a Gustavo Petro el espacio que no tiene”, destacó.

“El Centro Democrático, independientemente de los resultados electorales, será el que le permitirá la gobernabilidad a Abelardo De La Espriella. Eso lo sabíamos desde el principio porque Salvación Nacional tiene a cuatro congresistas. Hay que unir a todos los demás. Y lo que los colombianos no queremos es darle ahora oxígeno al Pacto Histórico”, opinó.
A juicio de Betancourt, entre Álvaro Uribe y el presidente electo, De La Espriella, “debe haber una sincerada”.

Ambos “son como de la misma familia. La pelea de ellos es como de familia. El presidente Abelardo tiene que entender que hay una realidad política: el Centro Democrático es la fuerza que le permitirá gobernar y nosotros no queremos una pelea entre ellos. No”, remató la europea.
