La representante a la Cámara Jennifer Pedraza destapó una nueva investigación sobre las posibles irregularidades que permean a la Fundación San José, la institución universitaria salpicada por el falso diploma con el que Juliana Guerrero intentó convertirse en viceministra de la Igualdad.
La congresista advierte que hay un entramado de prácticas de tercerización, conflictos de interés, relaciones familiares, contratación cruzada y cuestionamientos sobre la oferta de programas académicos, configurando un modelo que tensiona la prohibición del ánimo de lucro en instituciones educativas.
Pedraza sostiene que dos altos funcionarios de la San José crearon un holding empresarial para lucrarse a partir de la universidad. Los señalados son Luis Carlos Gutiérrez, exsecretario general e imputado por la denuncia de los títulos falsos, y Stefanny Camacho Galindo, vicerrectora académica y quien ya fue denunciada ante la Fiscalía.

La representante a la Cámara y actual candidata al Senado acusa a Gutiérrez y Camacho de crear un imperio de empresas a través del que celebraron contratos con la misma San José y, además, habrían comprado una universidad de papel. La congresista reveló otro nombre de quien sería el presunto socio dentro de ese entramado: Andrés Méndez Flórez, quien afirma ser la pareja sentimental de Camacho.
La denuncia es el resultado de una investigación que viene desarrollando el equipo de la congresista desde septiembre del 2025. “Luego de que denunciamos lo que estaba pasando en la San José, todas sus empresas empezaron a tener movimientos. Hoy existe un riesgo de que los estudiantes engañados en la San José terminen siendo engañados en la universidad de papel que crearon”, se detalla en el informe sobre esta pesquisa presentado por Pedraza, al que tuvo acceso SEMANA.

La empresa fachada para vender títulos
La representante sostiene que Méndez Flórez y su socio Mauricio Guevara Marín crearon una empresa conocida como Bluhartmann. La compañía fue registrada en 2021 como Business Labs United S.A.S. y fue formalizada con un capital de 1.944 millones de pesos. No obstante, bastaron meses para que su capital se multiplicara, hasta un nivel tal que en 2025 reportaron ingresos por 27.971 millones de pesos y activos por 10.448 millones de pesos.
“Bluhartmann actúa como un habilitador tecnológico y operador comercial del proceso educativo, sin intervenir en la función académica ni en la expedición de títulos. El modelo se sustenta en la separación funcional entre operación digital y responsabilidad académica. Es decir, terceriza parte importante de la operación administrativa de la Fundación San José“, se detalla en la investigación.

La polémica empresa, dice la denuncia, ha trabajado con Fundación de Educación Superior San José, ICAFT, la Corporación Universitaria Americana e indirectamente con la Corporación Universitaria Reformada. Esa compañía sería el primer vínculo de los estudiantes para buscar su título de educación superior.
“Una vez captado el usuario y avanzado el proceso comercial, Bluhartmann transfiere al estudiante a la institución de educación superior, que es la que posee el registro calificado y asume formalmente las funciones académicas: diseño curricular, control académico, evaluación y expedición del título o certificación. Esto configura un esquema en el que la universidad conserva la responsabilidad académica, mientras que la experiencia de acceso, comercialización y buena parte de la operación del servicio educativo queda en manos de un tercero privado especializado en marketing y tecnología educativa”, detalla el informe de la legisladora.
Esa misma compañía ofrece supuestos programas educativos para que las personas accedan a títulos universitarios en 24 meses. En la investigación también se reveló el nombre de Politécnico ICAFT, señalado de ofrecer títulos sin un registro calificado SNIES.
