Abelardo De La Espriella es el nuevo presidente de la república. Según el preconteo, rozó los 13 millones de votos y derrotó a Iván Cepeda, quien obtuvo 12.708.712 sufragios. La diferencia, cercana a los 250.000 votos, es un margen estrecho e inédito en comicios recientes, que abre la puerta a una batalla jurídica y electoral por el resultado final.

En su discurso, Cepeda aseguró que reconoce el preconteo, pero se asume como un dato que no es oficial ni vinculante y que un grupo de testigos iba a impugnar 33.000 mesas en todo el país.
“Una vez se produzca el resultado final y se hayan hecho las verificaciones correspondientes, reconoceremos el resultado final que emane de esa labor de escrutinio”, manifestó en tarima.
Gustavo Petro reiteró desde sus redes sociales la idea de que la elección no queda definida hasta que concluyan los escrutinios y se resuelvan las reclamaciones. Incluso lo comparó con la “situación peruana”, donde varios días después de los comicios aún no hay certeza sobre el ganador.

“Hay que dar esta nueva batalla por la democracia y la libertad. Se apresuran hoy a darse por ganadores porque temen el escrutinio”, dijo Petro en su cuenta de X, haciendo un llamado a abogados a asistir masivamente a las mesas de votación para revisar sufragio por sufragio.
SEMANA conoció que la coordinación de cuidado del voto y la gerencia del día de elecciones de la campaña de Cepeda activaron una convocatoria masiva de abogados y testigos para revisar el escrutinio mesa a mesa. Desde la noche del domingo, el equipo trabaja en la verificación de votos, actas y radicando reclamaciones que deberán ser resueltas antes del resultado oficial.
El equipo está conformado por Juan Felipe Harman, gerente del día de elecciones, Miguel Ángel del Río, jefe jurídico de la campaña, y los abogados Luciano Sanín, Alí Bantú Ashanti y el representante Alirio Uribe.

La narrativa que se impulsa es que existe un empate técnico y que, como en las elecciones legislativas de 2022, en las que lograron cerca de 500.000 votos adicionales, podrían revertir la elección y lograr los votos necesarios para ganar.
Por otro lado, la campaña de De La Espriella sostiene que ganó, victoria que además fue confirmada y contó con palabras de felicitación de los principales líderes del mundo, entre ellos el presidente estadounidense Donald Trump.
Sin embargo, su equipo, conformado por Nicolás Farfán, gerente del día de las elecciones y exregistrador delegado para lo Electoral, y abogados expertos como Santiago Rodríguez, están alerta frente a los intentos del petrismo de revertir el resultado e intentar desconocer la victoria.

Incluso, de forma voluntaria, algunos abogados se han ofrecido a colaborar jurídicamente con reclamaciones que pretendan quitarles votos. Juan José Lafaurie, hijo de María Fernanda Cabal, convocó por redes sociales a otros para hacerle frente a la situación.
“Todos los abogados de Colombia que creemos en la democracia debemos ponernos al servicio de la campaña del doctor Abelardo De La Espriella. Es hora de organizarnos para defender cada voto, vigilar cada mesa y garantizar que se respete la voluntad popular”, publicó.
Pese al escenario donde se podría prever una batalla por los resultados, al cierre de esta edición se llegó a más del 97 por ciento de mesas escrutadas sin evidenciar las más de 33.000 impugnaciones anunciadas por el petrismo, que implica un inminente resultado presidencial que tiene la posibilidad de ser confirmado por el Consejo Nacional Electoral (CNE).

“Si hay múltiples reclamaciones, puede demorarse un poco más en el nivel local y en los departamentos. Pero, si no hay reclamaciones, esto sube muy rápido. En la primera vuelta, ya el miércoles siguiente a la elección, a los tres días, estábamos declarando el resultado”, manifestó Altus Baquero, magistrado del CNE, para SEMANA.
Además, recordó que la diferencia en ese momento entre preconteo y escrutinio fue del 0,03 por ciento, equivalente a 9.200 votos.
Según Juan Carlos Galindo, exregistrador nacional, la campaña de Cepeda no podrá lograr el mismo resultado de las elecciones de 2022 porque se trató de problemas de preconteo. “No tiene ninguna relación. Allá sí se presentó un problema en el preconteo porque, por diferentes circunstancias, se dejaron de transmitir votos del Pacto Histórico. En los escrutinios se pudo verificar que esos votos sí estaban, pero no habían sido contabilizados en el preconteo. En presidenciales nunca se ha presentado ese problema”, dijo el abogado para este medio.

Incluso, aseguró que las reclamaciones, en caso de no ser radicadas de forma oportuna y bajo estándares legales, no podrán ser tenidas en cuenta.
Y recalcó que, “salvo que haya impugnaciones o apelaciones de las decisiones que toman en las comisiones municipales”, no existe otra instancia frente a la que se pueda objetar el resultado.
“Pienso que el escrutinio va a transcurrir en sus diferentes etapas y llegará a la declaratoria de elección del CNE sin mayores dificultades”, concluyó y, al igual que el magistrado, cree que puede ocurrir en un lapso de dos días posteriores a los comicios.

La elección no solo cuenta con la presión política del presidente Gustavo Petro, sino también con una presión de orden público, dada la escalada violenta en algunos lugares del país.
En Cali, epicentro del estallido social en 2021, se registró un muerto y desmanes alrededor de Puerto Resistencia tras conocerse la victoria de De La Espriella. Por otro lado, en inmediaciones de la Universidad Nacional en Bogotá se registraron protestas y se reportó el cierre de varias estaciones de TransMilenio.
Incluso, en redes sociales hay videos de altercados entre simpatizantes del petrismo, quienes alegan que no les permiten acceder a las mesas de votación, y funcionarios de la Registraduría en medio del desarrollo del escrutinio.

Pero cabe resaltar que el presidente Petro ha pedido calma a la ciudadanía, mientras que ha solicitado desplegar un equipo jurídico a lo largo y ancho del país para revisar, voto a voto, la posibilidad de que Cepeda haya ganado la elección.
