Antes de las 4:00 de la tarde, cuando el país aún no conocía oficialmente la cifra de personas que se movilizaron este miércoles, 14 de octubre, en Colombia, en contra del presidente Abelardo De La Espriella, pese a que apenas completó dos meses en el poder, sectores de derecha e independientes calificaron las manifestaciones como un “fracaso”.
La exsenadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, fue una de las primeras en referirse a la afluencia de asistentes.
“Sin funcionarios públicos presionados para marchar ni contratos para financiar el traslado de indígenas, la marcha petrofílica no llenó ni la mitad de la Plaza de Bolívar. Ese era el respaldo espontáneo a sus ideas. No les alcanzó ni para resistir un aguacero”, dijo la política de derecha.
La senadora María Margarita Zuleta, también del Centro Democrático, hizo su propio reporte en las primeras horas de la tarde: “La Plaza de Bolívar está vacía, ¡la convocatoria a marchas, así como la salud de Petro, resultó ser un fracaso total!”.

Juan Espinal, también senador del Centro Democrático, hizo su propia radiografía de la jornada: “Felices gastaban la plata de los colombianos para promover las marchas desde el Gobierno y hacer montajes de cientos de millones; ahora se ven austeros y con una tarimita muy reducida. Deberían hablar con Verónica Alcocer para que los financie”.
Por su parte, la senadora Sara Castellanos ironizó sobre los argumentos que, según ella, tendrá Gustavo Petro para explicar el resultado de la convocatoria a las movilizaciones.

“Petro: no fue falta de convocatoria, fue un complot meteorológico de la ultraderecha. Desde Israel mandaron la lluvia. El cielo se ha aliado con Trump y De La Espriella, con el fin de oprimir las ciudadanías libres, que no se habían bañado”, dijo Castellanos.
El senador Germán Rodríguez, de Salvación Nacional, también reportó desde el Congreso la afluencia de público sobre el mediodía en la Plaza de Bolívar.

“Esta es la realidad de la manifestación de Gustavo Petro. Sin contratos ni recursos públicos, la convocatoria no es la misma. ¿Dónde quedó el supuesto respaldo masivo?“, preguntó el congresista.

Simón Molina, representante a la Cámara por el Partido Creemos, opinó: “Esto es una vergüenza absoluta. En la Plaza de Bolívar, a metros del Palacio de Justicia donde el M-19 quemó vivos y masacró magistrados y civiles, despliegan una pancarta diciendo que esa guerrilla es una esperanza para Colombia. Es apología del terrorismo en plena cara de las víctimas. Los que organizan estas marchas no quieren paz: quieren lavar el pasado sangriento del M-19 y seguir justificando a los que secuestraron, asesinaron y tomaron el Palacio. Colombia no olvida. Y no vamos a callar”.
Por su parte, líderes del Pacto Histórico difundieron fotografías desde otros ángulos con las que buscaron controvertir la versión de los sectores de derecha y sostuvieron que la movilización tuvo una asistencia masiva.
Las autoridades en Bogotá no han entregado una cifra oficial de asistentes.
