El expresidente Álvaro Uribe tenía un sueño para 2026. Se trataba de una coalición extensa que abarcara todas las fuerzas políticas ajenas a la izquierda, con un único propósito: derrotar al petrismo, y especialmente a Iván Cepeda. “De Abelardo hasta Fajardo”, repetía sin cansancio. Este mantra, que ha sido uno de los más taquilleros de esta campaña, resultó un imposible político y la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, terminó aterrizando en la Gran Consulta por Colombia sin Abelardo ni Fajardo.
Con Cepeda en los primeros lugares, el candidato de centro desinflado en las encuestas, el abogado penalista liderando la intención de voto en la derecha y la candidata del Centro Democrático, la de la consulta de marzo, hay una pregunta inevitable: ¿pueden Paloma y Abelardo terminar juntos?
La respuesta no es tan obvia y entraña no solo pulsos políticos, sino también jurídicos. Un primer escenario sería una eventual unión de cara a la primera vuelta. Esa opción no tendría sentido, pues Paloma se inscribió a la consulta, que tiene como único objetivo encontrar un candidato entre Vicky Dávila, David Luna, Juan Daniel Oviedo, Aníbal Gaviria, Juan Manuel Galán, Mauricio Cárdenas, Juan Carlos Pinzón y Enrique Peñalosa.
Pero fue el mismo Álvaro Uribe el que planteó esa posibilidad. Lo hizo en una entrevista con María Isabel Rueda, en El Tiempo. El exmandatario aseguró que deseaba acompañar al país a tener a Paloma como la primera mujer presidenta de la historia. La periodista le preguntó qué pasaba si ella no lograba llegar a segunda vuelta. Uribe respondió: “Hay que honrar la palabra. Yo jamás he hecho trampa en mi vida pública. Por supuesto, Paloma ha dicho que iría por Abelardo o por el doctor Fajardo, si fuera el caso. Pero hice una advertencia (...) Yo dije que si había algún riesgo de que Iván Cepeda pudiera ganar la presidencia en primera vuelta, había que replantear el tema”.

El exmandatario entregó más detalles: “Se lo dije a Paloma. Se lo he dicho al doctor Pinzón. Se lo dije a la doctora Vicky Dávila. Se lo dije al doctor Juan Daniel Oviedo y alguna vez, o se lo contaron, o se lo dije al doctor Peñalosa y él hizo la injusta interpretación de que era una manipulación mía para llevarlos con Abelardo. Uno tiene que hablar las cosas a tiempo y con franqueza. El país no puede correr el riesgo de que Cepeda gane la presidencia, y menos en primera vuelta”.
Esa preocupación de Uribe pasa obligatoriamente por dos filtros. El primero son las encuestas. Por ahora, según estas, Iván Cepeda no ganaría en primera vuelta. En la de AtlasIntel, realizada por SEMANA y publicada el 12 de enero, De la Espriella lidera la intención de voto en primera vuelta (28 por ciento), seguido por Iván Cepeda (26,5 por ciento). En tercer lugar, lejos, está Sergio Fajardo (9,4 por ciento). Y en la segunda vuelta, De la Espriella aventaja a Cepeda por 9 puntos.

Pero hay otra encuesta que pone a Cepeda con más opciones, la de GAD3 para Noticias RCN. Allí, los datos en primera vuelta son: Iván Cepeda, 30 por ciento; Abelardo de la Espriella, 22 por ciento; y, en un tercer lugar, Paloma Valencia, 3 por ciento. Iván Cepeda lidera con el 40 por ciento de intención de voto en segunda vuelta, seguido de Abelardo de la Espriella, con 32 por ciento. Tanto en la encuesta de AtlasIntel como en la de GAD3, Paloma Valencia lidera la intención de voto de la Gran Consulta.
El segundo filtro es la definición de lo que es posible jurídicamente. ¿Podría Paloma renunciar a su aspiración y sumarse a Abelardo para la primera vuelta? La respuesta tiene que ver con el tiempo, pues el plazo que da la Registraduría para la inscripción de candidatos a la consulta es el 6 de febrero. Entonces, cualquier decisión en este sentido tendría que darse antes de esa fecha, cosa que no se ve viable por ahora.

Si la candidata del uribismo participa en la consulta del 8 de marzo y gana, la situación es clara: tendría que ir a primera vuelta. Así lo explica el exregistrador Juan Carlos Galindo, quien aclara que las consultas tienen reglas definidas, con unos terrenos muy firmes y otros más fangosos. Lo que es seguro, según él, es que, según la Ley 1475 de 2011, “Paloma Valencia estaría obligada a ir a primera vuelta. No puede renunciar porque tiene que respetar el resultado”. Alejandra Barrios, directora de la Misión de Observación Electoral, tiene la misma tesis. “El resultado es de obligatorio cumplimiento para cualquier aspirante”, sostiene, sin referirse a la candidata.
El exregistrador además recuerda que la ley contempla que “en caso de incumplimiento de los resultados de las consultas o en caso de renuncia del candidato, los partidos, movimientos y/o candidatos deberán reintegrar proporcionalmente los gastos en que hubiere incurrido la organización electoral” y que “estas sumas podrán ser descontadas de la financiación estatal que corresponda a dichos partidos y movimientos”.

El jurista asegura que lo que es incierto es cómo se llegaría a definir esa suma, pues hoy no hay un criterio para establecer la proporcionalidad, pero que esta sería muy alta. Se estima que la realización de las consultas podría costar alrededor de 360.000 millones de pesos.
El exmagistrado Alberto Yepes, quien estuvo en la sección de asuntos electorales del Consejo de Estado, plantea otro escenario. “De la Espriella podría recibir las adhesiones de quien quiera para la primera vuelta. Paloma podría no inscribirse y apoyarlo, y asumir el riesgo de responder por esa financiación estatal. Solo creo que eso nunca sucede cuando se gana una elección”, asegura.

Muchos se han preguntado también si es posible que Paloma sea la vicepresidenta de Abelardo. Galindo asegura que, aun en el caso de perder la consulta, la ley lo prohíbe, pues establece que “quienes hubieren participado como precandidatos quedarán inhabilitados para inscribirse como candidatos en cualquier circunscripción dentro del mismo proceso electoral”. El tiempo para tomar decisiones es además muy limitado. El plazo para inscribirse a la primera vuelta es el 13 de marzo y la consulta es el 8.
El otro momento es en segunda vuelta. Y ahí la decisión está clara: habría unión. “Si Abelardo pasa a segunda vuelta, estaremos con él. Y él lo ha dicho también: si es Paloma, él le carga maletas”, dijo el expresidente en La FM. Los dos candidatos lo han reiterado. Paloma, en una entrevista con SEMANA en diciembre, ante una hipotética segunda vuelta entre De la Espriella y Cepeda, afirmó: “Vamos con De la Espriella, sin duda alguna”.
Abelardo de la Espriella, por su parte, dijo que “si quien salga ganador de la consulta llegase a superarme, seré el primero en cargarle el maletín”.

Este escenario de segunda vuelta entrañaría un debate político. De ser ganadora de la consulta, Paloma llevaría las banderas no solo del uribismo, sino de los candidatos que integraron la Gran Consulta. Si esa unión se da, ¿tendrían que estar de acuerdo todos para sumarse a Abelardo? La respuesta puede depender de lo que acuerden ahora. Según Barrios, en las consultas existe la posibilidad de radicar en la inscripción unos acuerdos. Allí ellos podrían definir qué pasaría en una segunda vuelta. Por ejemplo, si todos los precandidatos quedan en libertad o si deben reunirse para definir un apoyo colectivo en la segunda vuelta. Por ahora, eso no está decidido.
Con los ritmos en que se ha movido esta campaña presidencial, lo único claro es que, por ahora, nada está descartado.










