La vida útil de un computador depende, en gran medida, del cuidado que recibe durante su uso. Aunque estos equipos pueden funcionar durante más de diez años, ciertos hábitos pueden deteriorar sus componentes y reducir su rendimiento con el paso del tiempo.

De acuerdo con el sitio web ComputerHoy, el hardware y software son dos elementos esenciales que deben mantenerse en buenas condiciones para garantizar el desempeño del equipo. Mientras el primero comprende los componentes físicos, el segundo incluye los programas y sistemas que permiten su funcionamiento.
Descuidar cualquiera de estos aspectos puede afectar al otro y acelerar el deterioro del dispositivo, cuya vida útil es limitada. En algunos casos, los daños irreversibles pueden obligar a los usuarios a reemplazar el equipo o asumir costosas reparaciones.

Un mal cuidado podría dañar el computador
El calor es uno de los principales factores que pueden reducir la vida útil de un portátil, incluso si se trata de un equipo de alta gama. Una ventilación deficiente y la falta de mantenimiento favorecen el aumento de la temperatura interna, lo que puede afectar el rendimiento y acelerar el desgaste de sus componentes.
Por esta razón, debe prestar atención al lugar donde se utiliza el computador. Según el sitio web de Dell, las superficies blandas, como camas, cojines o piernas, pueden obstruir las entradas y salidas de aire. Asimismo, la acumulación de polvo dificulta el funcionamiento de los ventiladores, aumentando el riesgo de sobrecalentamiento.

Estas situaciones pueden elevar la temperatura del procesador por encima de los 90 grados centígrados, un nivel que puede resultar perjudicial para el equipo, dependiendo de las especificaciones del fabricante y de las condiciones de funcionamiento.
Para evitar estos problemas con el computador, los expertos recomiendan utilizar el portátil sobre una mesa o superficie rígida y mantener despejada la zona que lo rodea. De esta manera, el sistema de refrigeración puede trabajar de forma más eficiente y contribuir a conservar una temperatura adecuada durante el uso cotidiano.

Otra medida importante para que el portátil dure más es realizar limpiezas periódicas para evitar que el polvo se acumule en los puertos y las rejillas de ventilación. Una limpieza superficial mensual, ajustada a las condiciones de uso y al ambiente, puede ayudar a impedir que la suciedad entre en el dispositivo y dificulte la circulación del aire.
Asimismo, la limpieza interna permite retirar el polvo que se deposita en los ventiladores y otros componentes del sistema de refrigeración. Lo ideal es que esta tarea se realice aproximadamente cada tres meses, según el entorno y la frecuencia de uso, preferiblemente por una persona con conocimientos técnicos para evitar daños.
