Santander se ha consolidado como una de las más importantes opciones para quienes aman las actividades de aventura y al aire libre, lo cual se relaciona con su territorio montañoso, cañones, ríos y mesetas que crean escenarios naturales ideales para actividades como el parapente, el rafting, el torrentismo, la escalada y el senderismo de alta dificultad.
Además, este departamento cuenta con ríos de corrientes rápidas, como el Fonce y Suárez, que son perfectos para la práctica de rafting y otras actividades acuáticas. Uno de los destinos que resultan imperdibles para el desarrollo de estos planes es San Gil, un municipio rodeado de montañas, ríos y senderos que lo convierten en el escenario perfecto para los mismos.

De acuerdo con información de la Alcaldía Municipal, una de las actividades imperdibles en este lugar es el canotaje, el cual se puede practicar en los ríos Fonce o Suárez. El primero es la ruta más conocida, tanto en Santander como en Colombia, y esto tiene gran relación con que San Gil fue pionero en la práctica del canotaje en el país, por lo que cuenta con grandes expertos en la práctica de este deporte.
De acuerdo con la Alcaldía, el recorrido por este afluente hídrico puede ser de dos, tres o cuatro horas, dependiendo de la preferencia. Durante la aventura, los deportistas tienen la oportunidad de enfrentar rápidos que van de categoría uno a cinco. Así las cosas, es un trayecto que incluye diversos niveles de desafío, convirtiéndose en un plan ideal para todas las edades.

En lo referente al río Suárez, la ruta está diseñada para personas con un poco más de experiencia. El recorrido de 16 kilómetros incluye rápidos de categoría 4 y 5 y olas de hasta 3 y 4 metros, por lo que es importante atender esta información antes de tomar la decisión de vivir la experiencia.
La Alcaldía indica que si el aventurero quiere una dosis más fuerte de adrenalina, puede experimentar la ruta por el río Chicamocha. Esta ruta contiene rápidos de niveles uno a cuatro en temporada seca y de tres a cinco en épocas de lluvia. La travesía puede extenderse desde cuatro horas hasta siete días de expedición a lo largo del río.

Torrentismo
Otra de las actividades para desarrollar en San Gil es el torrentismo, práctica que consiste en bajar por la pared de una caída del agua con alturas que varían y que se adaptan a las necesidades de los deportistas. La cascada más importante para la práctica de este deporte es la Juan Curi.

De igual forma, se pueden visitar cuevas entre pasadizos, corredores, espacios estrechos, murciélagos y agua. Allí es posible recorrer estos espacios llenos de historias, misterio, cultura y aventura. Esta actividad llamada espeleísmo puede realizarse en lugares como la cueva del Indio, La Vaca, la Antigüa y el Yeso.
El parapente es otra aventura para vivir en este destino. Este deporte puede practicarse en el Cañón del Chicamocha. Los vuelos incluyen el equipo de seguridad para volar, la compañía de un piloto experto y la duración del mismo varía según la agencia que el turista contrate.
