Antioquia es uno de los destinos más llamativos para muchos viajeros, gracias a que tiene diversidad de opciones para quienes desean conocer sus paisajes, cultura y tradiciones.

Su oferta turística abarca experiencias culturales, recorridos históricos, gastronomía y manifestaciones propias de sus comunidades. Entre los planes que más disfrutan los viajeros está visitar sus municipios, algunos de los cuales, pese a no figurar siempre entre los destinos más mencionados, guardan atractivos que vale la pena descubrir. Uno de ellos es Amalfi, en el nordeste antioqueño.
Ubicado a unas tres horas de Medellín, este destino registra una temperatura promedio de 23 grados centígrados y es conocido como la ‘Ciudad Señora’ del Nordeste. Una de sus particularidades es que tiene varios pisos térmicos y una variedad de ecosistemas que favorecen la presencia de numerosas especies de flora y fauna nativa.
También recibe el apodo del ‘ajedrez antioqueño’ por su trazado urbano en forma de cuadrícula. En el casco urbano se encuentra el parque principal Carlos Segismundo de Greiff, llamado así en homenaje al ingeniero responsable de diseñar el trazado del municipio.

Sus amplios corredores están rodeados de jardines y cuentan con pisos de piedra natural en diferentes tonalidades, cuyos diseños forman figuras que le dan un carácter artístico al lugar. A esto se suman antiguas ceibas que brindan sombra, una fuente central cuyos chorros rinden homenaje a las culturas indígenas de la región y una colección permanente de esculturas y monumentos, precisa el portal Colombia Travel.
Quienes recorren el casco urbano también pueden conocer el museo arqueológico, ubicado en la Casa de la Cultura y creado en 2004. Este espacio permite acercarse al pasado del municipio, así como conocer aspectos de su patrimonio histórico y artístico.

La plataforma Antioquia es Mágica indica que en Amalfi permanecen vivas historias y leyendas como la del tigre. Además, sus montañas hacen parte de un corredor natural por el que transitan jaguares, el cual conecta las selvas de Suramérica con las de Centroamérica.
Su geografía está marcada por elevaciones montañosas y una notable riqueza hídrica. Esta última se manifiesta en las numerosas cascadas que se encuentran en distintos puntos del territorio. Allí, los paisajes naturales se combinan con la historia y las tradiciones locales, elementos que hacen parte de su identidad turística, según la mencionada fuente.

Para los amantes de la naturaleza
Las montañas son parte esencial del paisaje de Amalfi. Entre ellas sobresale el Alto del Cristo, considerado uno de sus cerros tutelares. En este lugar hay monumentos religiosos relacionados con la imagen de Cristo crucificado y un sendero que conduce hasta la cima, a lo largo del cual se encuentran 14 cruces que representan las estaciones del Santo Viacrucis.
Otro sitio destacado es el Alto de la Virgen, ubicado también en una de las elevaciones del municipio. Este punto integra la ruta de turismo religioso y ecológico y tiene en su parte más alta una escultura dedicada a la Virgen María. Por su parte, el Alto de Maruchita es una alternativa para quienes disfrutan de las caminatas y el senderismo.

La naturaleza ofrece otros escenarios para recorrer, como Los Tequendamitas, un paraje rodeado de bosque y vegetación propia de la región, donde se pueden apreciar distintas cascadas. Es uno de los espacios indicados para quienes buscan disfrutar del entorno natural y alejarse por un momento del movimiento cotidiano.
