Risaralda es uno de los departamentos imperdibles de visitar en Colombia. Es un territorio en donde las montañas verdes, los cafetales y los pueblos coloridos crean un entorno único.
Pereira, su capital, brinda una mezcla de modernidad y tradición, además de ser un punto de partida para recorrer fincas cafeteras y vivir la experiencia alrededor de este producto desde su cultivo hasta la taza.

Este departamento destaca por su biodiversidad y encanto natural. El Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya es ideal para el avistamiento de aves y el contacto con especies nativas, mientras que las aguas termales y miradores naturales brindan espacios perfectos para el descanso.
Uno de los municipios que vale la pena conocer en esta zona del Eje Cafetero es Mistrató, que se extiende desde los 550 hasta los 3.900 metros sobre el nivel del mar.

Ubicado a solo 87 kilómetros de Pereira, destaca por su riqueza natural. Con el 70% de su superficie cubierta por bosques protegidos y surcado por ríos y quebradas de aguas cristalinas, este destino se erige como un santuario hídrico.
De acuerdo con la Gobernación de Risaralda, en sus tierras hay más de 500 especies de aves, entre ellas la emblemática bangsia negra y oro.

Uno de sus encantos naturales es el Santuario Ecológico de Barcinal, que ofrece una gran ciénaga donde abundan la fauna y la flora, un espacio ideal para el avistamiento de aves. Desde allí, se inicia un circuito ecológico que recorre Barcinal, La Argentina, Arrayanal y Quebrada Arriba, conectando diversidad de paisajes.
Una opción más para los amantes de la naturaleza es la Cascada del Sutú, con sus 80 metros de altura, la cual se envuelve en un velo de niebla que la convierte en un espectáculo natural sobrecogedor. En el recorrido hacia este lugar se aprecian sembrados de flores y árboles nativos, ofreciendo una experiencia única, a una hora de la zona urbana.

En el casco urbano, es posible disfrutar de la ribera del río Risaralda que brinda un espacio de descanso y contemplación, así como el Parque del Amor, el Templo San José, el Mercado Campesino y el Cementerio Carlos Giraldo.
Un poco de historia
Según la Gobernación, la historia de este municipio se remonta a tiempos precolombinos, cuando su territorio era hogar de los emberá, guardianes ancestrales de estas tierras. Con la llegada de los colonos antioqueños a finales del siglo XIX, comenzó un proceso de poblamiento que transformaría la región.

Sin embargo, se dice que las huellas de la presencia humana en Mistrató son mucho más antiguas. El historiador Alfredo Tobón señala que, en 1539, el lugarteniente de Jorge Robledo, Rubí Fernández Vásquez, fundó aquí un asentamiento llamado Guntras, nombre que siglos después cambiaría por Arrayanal en 1770.
Este poblado pertenecía al Cauca y luego a la provincia de Toro en Caldas y posteriormente pasó a ser corregimiento del municipio de Riosucio hasta 1925 cuando la Asamblea de Caldas lo elevó a la categoría de municipio, bautizándolo con el nombre de Mistrató. Los datos históricos indican que en 1966 pasó a formar parte del nuevo departamento de Risaralda.
