A tan solo 44,6 kilómetros de Medellín, los viajeros pueden descubrir un encantador municipio conocido por ser la cuna de la cerámica artesanal en Antioquia: El Carmen de Viboral. Su cercanía con la Ciudad de la Eterna Primavera permite llegar en menos de dos horas, convirtiéndolo en el destino ideal para una escapada de fin de semana o unas vacaciones cortas llenas de tradición y encanto.
Con el propósito de impulsar el turismo sostenible en esta población y en toda la subregión del oriente donde se encuentra situado, a finales de 2025 se estrenó un nuevo atractivo que abrió paso a dos nuevos proyectos ambientales y a una ruta turística enfocada en ofrecer una conexión profunda con la naturaleza a sus visitantes.

Este refugio natural se levantó en la vereda La Florida y se presentó como un mirador imperdible, que espera convertirse en punto de encuentro para residentes y visitantes interesados en detenerse, contemplar el paisaje, realizar las caminatas y descubrir la riqueza natural del territorio.
Desde este lugar, según explica el medio local Teleantioquia, es posible observar la cabecera municipal y amplios sectores del Valle de San Nicolás, una zona clave para el crecimiento turístico del oriente antioqueño.
De acuerdo con el alcalde del municipio, Hugo Jiménez, el mirador cuenta con señalización especializada que permite identificar la fauna y la biodiversidad del entorno, una iniciativa pensada para enriquecer la experiencia de los visitantes y fomentar, al mismo tiempo, la educación ambiental entre la comunidad.
Por su parte, Marcela Ramírez Cardona, secretaria de Turismo y Desarrollo Económico, aseguró que el lugar está pensado para el disfrute comunitario y la promoción del territorio, ofreciendo la oportunidad de disfrutar actividades como caminatas, pausas de descanso y recorridos interpretativos del entorno verde que hace que el municipio resalte en el mapa turístico de Antioquia.
Asimismo, destacó el componente artístico integrado al proyecto: un mosaico que retrata a una madre zarigüeya junto a sus crías, una obra que simboliza la protección de la fauna y el vínculo cultural que la región mantiene con su biodiversidad, y que contribuye a reforzar el sentido de pertenencia por este espacio natural.

De esta manera, gracias a su ubicación estratégica y su enfoque educativo, se espera que este mirador se transforme en un referente local para actividades ambientales y recreativas que contribuya de manera significativa a la oferta ecoturística del municipio.
En ese sentido, es importante mencionar que El Carmen de Viboral ha venido fortaleciendo la creación de senderos y espacios de observación que buscan resaltar su riqueza natural, mientras la administración municipal promueve acciones de conservación, especialmente en aquellas zonas donde el ecosistema es más sensible.










