Entre los destinos más dinámicos y activos de Colombia, que cada año capta la atención de miles de viajeros locales y extranjeros, se encuentra Medellín, la capital antioqueña. Este destino ha venido experimentando en los últimos años una transformación social importante que ha cambiado su imagen internacional.
En la actualidad, gracias a las creativas obras de arte que se exponen en varios de sus sectores y que narran historias de su gente, se ha convertido en una galería a cielo abierto que, además, se complementa de manera perfecta con una oferta diversa que combina cultura, naturaleza, gastronomía y conectividad.

No obstante, uno de los aspectos que más distingue a la ciudad es su enfoque en el turismo comunitario, una apuesta que, de acuerdo con la Alcaldía, se proyecta fortalecer y mantener a través de procesos de formación continua.
En total, según la entidad, “419 actores comunitarios se formaron y capacitaron para el desarrollo y ejecución de iniciativas sólidas, sostenibles y que generen impactos positivos tanto para ellos como para los turistas que los visitan”.
Ante este panorama, la secretaria de Turismo y Entretenimiento, Ana María López Acosta, explicó que eligen impulsar este tipo de turismo porque consideran que es “una de las expresiones más valiosas de nuestra ciudad, porque está centrado en las historias, sus expresiones culturales y sociales”.

Por esta razón, afirmó que han trabajado de manera conjunta con los actores territoriales para el desarrollo de cada comuna, “teniendo en cuenta sus realidades, saberes y potencialidades para lograr un modelo que genere bienestar y orgullo local”.
De esta manera, los participantes han logrado aprender sobre atractivos turísticos, narrativa y storytelling, calidad del servicio y gestión de costos para el turismo. También se han capacitado en equidad de género, manejo de residuos y normatividad sanitaria.
Adicionalmente, durante las jornadas, se llevaron a cabo recorridos para conocer el estado actual de los murales, que muestran la identidad y las vivencias de la comunidad, especialmente en el caso de Manrique, en el sector de Constelaciones.
En el marco de esta iniciativa también se llevaron a cabo recorridos para el reconocimiento y validación de rutas turísticas, las cuales fueron retroalimentadas por profesionales del Distrito para mejorar su contenido, narrativa y viabilidad en la comuna 8-Villa Hermosa.

Entre tanto, operadores turísticos de El Poblado recibieron acompañamiento en servicio al cliente, estructuración de productos, competencias gastronómicas, entre otros, mientras que en Guayabal aprendieron de identificación de recursos y atractivos.
Con este tipo de capacitaciones, Medellín le sigue apostando al turismo comunitario que, en 2025, tuvo un notable fortalecimiento, contribuyendo de manera significativa a la economía local, mientras hace visible el valor cultural y social cada territorio.
