Colombia se ha consolidado como un país con una amplia oferta turística gracias a la diversidad de sus paisajes, climas y ecosistemas. En un mismo territorio, los viajeros se encuentran con playas caribeñas y del Pacífico, montañas, selvas, páramos, desiertos, ríos y valles, además de ciudades y pueblos con una marcada riqueza histórica y cultural.

Esta variedad permite que cada región ofrezca experiencias diferentes, desde el turismo de naturaleza y aventura hasta recorridos gastronómicos, culturales, religiosos y de descanso.
A esto se suma el patrimonio cultural de sus territorios, reflejado en la arquitectura, las tradiciones, la gastronomía, las artesanías y las celebraciones que se mantienen de generación en generación. Por estas características, distintos medios y organizaciones internacionales suelen destacar algunos de ellos para que los viajeros los conozcan.
Así, la reconocida publicación y guía turística Travel + Leisure incluye entre los imprescindibles de 2026 a una joya costera que destaca por su belleza natural y por ser una de las mejores opciones cuando el plan es avistar ballenas jorobadas, un espectáculo que puede apreciarse entre los meses de julio y octubre.

Se trata de Nuquí, un destino poco explorado, pero lleno de riqueza natural y cultural que ningún viajero debería perder la oportunidad de conocer. Es un tesoro escondido cerca del Parque Nacional Natural Utría, en donde, además de ver ballenas jorobadas que viajan desde la Antártida hasta las cálidas aguas del Pacífico para dar a luz a sus ballenatos, es posible disfrutar de muchos otros planes.
Un escenario perfecto para los aventureros que también disfrutarán surfeando cerca de las costas bordeadas de selva y haciendo senderismo hasta cascadas ocultas en la selva tropical.
Los encantos de Nuquí
Nuquí es considerado un lugar paradisíaco que enamora con playas, formaciones rocosas, manglares y caminos entre la vegetación, ofreciendo una combinación de tranquilidad, biodiversidad y aventura.

En este municipio los viajeros pueden disfrutar de playas de arena oscura, aguas cálidas, cascadas ocultas y una exuberante vegetación, atractivos que generan un escenario único.
Entre los lugares para visitar está playa Guachalito, un sitio donde la selva prácticamente se encuentra con el mar. La zona se caracteriza por su arena oscura, abundante vegetación y un ambiente tranquilo, además de contar con ecohoteles que ofrecen a los visitantes la posibilidad de descansar en contacto con la naturaleza.

De acuerdo con información de ProColombia, otro sitio para conocer es Playa Olímpica, ubicada cerca de la cabecera municipal. Para llegar, se puede realizar un recorrido por el río Nuquí en lancha, una experiencia que permite adentrarse en el paisaje y observar los extensos manglares que rodean esta zona.
Aguas termales
Otra de las experiencias es visitar sus aguas termales, ubicadas aproximadamente a una hora caminando desde Guachalito. En plena selva aparecen estos pozos naturales de agua caliente, rodeados de vegetación y alejados del ruido y la actividad urbana. Es un espacio perfecto para contemplar el paisaje, tomar fotografías y participar en caminatas guiadas para conocer parte de la biodiversidad del territorio.

Una opción más es la Cascada del Amor, a la que se llega después de una caminata de unos 20 minutos por la selva, siguiendo un sendero cercano al río. Al llegar, los visitantes encuentran una caída de agua que desemboca en un pozo natural de aproximadamente dos metros de profundidad, un escenario que complementa la oferta de naturaleza y aventura de Nuquí.
