Diferentes destinos colombianos han sido puestos en el radar de los viajeros para visitar en el presente año. Publicaciones internacionales han seleccionado algunos lugares debido a que ofrecen una combinación cada vez más atractiva de naturaleza, cultura, gastronomía, patrimonio y experiencias auténticas.

A esto se suma el creciente interés por explorar territorios menos convencionales como Ciudad Perdida, destacada como una de las ‘7 maravillas de Suramérica’. En ese marco, este mágico lugar, ubicado en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, junto con Medellín, fueron puestos sobre la mesa para ser incluidos en los planes de viaje de 2026, por la prestigiosa revista internacional de viajes ‘Condé Nast Traveler’.
Este es un lugar que conserva terrazas, caminos y estructuras de piedra que dan cuenta del legado de las antiguas sociedades indígenas que habitaron la región. Construida alrededor del año 800 por la civilización tayrona, Teyuna, como también se le conoce, es hoy uno de los principales tesoros arqueológicos y culturales de Colombia y un espacio de profundo valor ancestral y espiritual.

Más allá de su valor histórico, Ciudad Perdida se ha consolidado como un atractivo para los viajeros que buscan naturaleza y aventura. La publicación resaltó especialmente su carácter remoto y su riqueza arqueológica, así como el desafío que representa llegar hasta allí: una caminata de varios días por la selva.
El recorrido atraviesa la selva, ríos y cascadas, e incluye encuentros con comunidades indígenas y paisajes montañosos. Aunque la travesía exige una buena condición física, también ofrece la posibilidad de conectar con la naturaleza y acercarse a la herencia cultural y espiritual de los pueblos que consideran este territorio un lugar sagrado.

La importancia de Medellín
El otro destino es Medellín, ciudad que fue incluida en The best places to go 2026, destacando la transformación de la ciudad, sus avances en infraestructura y movilidad, así como la evolución de su propuesta gastronómica.
La publicación señala que pocas ciudades latinoamericanas representan un proceso de transformación tan notable como Medellín. Su apuesta por la innovación urbana, reflejada en sistemas como el metro y los teleféricos que facilitan la conexión con los barrios de las zonas montañosas, ha contribuido a redefinir su imagen. En este proceso, la Comuna 13 se ha consolidado como un referente de resiliencia, arte y cultura, además de convertirse en uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.

Asimismo, la revista resalta el crecimiento de la capital antioqueña como destino gastronómico, al considerarla una de las propuestas culinarias más atractivas de Sudamérica, acompañada de una dinámica oferta nocturna. A esto se suman su clima agradable y las buenas opciones de conectividad, factores que facilitan la experiencia de quienes la visitan.
Entre los sitios recomendados están las emblemáticas esculturas de bronce de Fernando Botero, ubicadas en los alrededores del Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe y el Museo de Antioquia. También sobresale el Museo de Arte Moderno de Medellín, un espacio que combina arte, cine independiente y terrazas al aire libre, y que conserva una de las colecciones más relevantes de la obra de la artista antioqueña Débora Arango.
