Los vehículos eléctricos e híbridos han tenido un gran auge en Colombia durante 2026 y han llegado a convertirse en algunas de las opciones más preferidas por los ciudadanos.

Las cifras fueron especialmente significativas durante el mes de septiembre, ya que, por primera vez en la historia del sector automotor del país, esta clase de carros tuvo una mayor participación que los tradicionales, con un porcentaje del 50,7 %, de acuerdo con los reportes de la Andi y Fenalco.
Entre enero y septiembre, se han matriculado 114.255 carros eléctricos e híbridos nuevos, con una participación de alrededor del 46 % del mercado.

Si bien la venta de estas unidades ha ido creciendo notablemente, este aumento también genera varias dudas, entre ellas, la falta de puntos de carga en varias zonas del país.
De acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía, si el país quiere sostener el crecimiento del mercado automotor eléctrico, se necesitarán alrededor de 20.000 puntos de carga pública para el año 2030.
Para llegar a estos números, se requeriría una inversión de entre 255 y 390 millones de dólares.
El llamado de gremios al Gobierno nacional
En entrevista con SEMANA, el vicepresidente de Comercio Exterior y Sector Automotor de Fenalco, Eduardo Visbal, habló sobre los aspectos que el Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella debe tener en cuenta si se quiere conservar el crecimiento de vehículos eléctricos e híbridos en Colombia.
“El crecimiento del parque eléctrico plantea un reto importante para la infraestructura. El sector privado ha venido acompañando esta transición con puntos de recarga, especialmente en las principales ciudades, pero aún se requiere mayor inversión y cobertura. Confiamos en que, con el acompañamiento del Gobierno, se pueda seguir avanzando en una infraestructura de carga acorde con el crecimiento del mercado”, comentó Visbal.
Para el vicepresidente, el punto más complejo para mantener el crecimiento que han tenido estas unidades es el de las instalaciones de recarga en los edificios y conjuntos residenciales, ya que se necesita una importante labor pedagógica para superar los temores y mitos en torno a estas instalaciones.

Visbal afirmó que es necesario que este proceso no solamente sea acompañado por el Gobierno nacional, sino también por otras entidades.
“Es fundamental que la infraestructura acompañe la expansión del mercado más allá de las principales ciudades. Gobierno, empresas de energía y sector automotor tienen roles complementarios para facilitar la inversión, ampliar la cobertura y generar confianza en los usuarios. Una transición energética sostenible requiere que la posibilidad de movilizarse en un vehículo eléctrico no dependa exclusivamente de estar en una gran ciudad”, afirmó.

El vicepresidente de Comercio Exterior y Sector Automotor de Fenalco habló sobre los riesgos que se pueden presentar ante el crecimiento de las ventas de vehículos eléctricos, especialmente por la necesidad de contar con una infraestructura de carga capaz de atender la demanda.
“Es un aspecto que debemos anticipar. Si el parque eléctrico crece más rápido que la infraestructura, pueden aparecer dificultades de acceso y disponibilidad de puntos de carga, especialmente en viajes intermunicipales. Por eso es importante que el crecimiento de las matrículas y el desarrollo de la infraestructura avancen de manera coordinada”, concluyó.
